La primera ministra italiana, la ultraderechista Giorgia Meloni, y el presidente francés, el liberal Emmanuel Macron, no disimularon su rivalidad en la cumbre del G-7, la reunión de los países más industrializados del mundo que se desarrolla en el resort de lujo Borgo Egnazia, en la región de Apulia (sur de Italia).
Ambos líderes se cruzaron por la mención del derecho al aborto en la declaración final. Finalmente se impuso la opinión de Italia, que ejerce la presidencia temporal del grupo y se opuso a hacer referencia directa a la interrupción voluntaria del embarazo.
Por el momento, el borrador que han difundido varios medios no incluye la palabra “aborto” y se decanta por limitarse a defender los “derechos reproductivos”.
El encontronazo entre Meloni y Macron no se limitó a declaraciones cruzadas sobre esta materia. También quedó reflejado en el frío saludo entre ambos en una de las actividades de la cumbre del G-7.
En las redes sociales se viralizó el video de Macron saludando, intercambiando pocas palabras y dando un beso en la mano derecha de Meloni, cuya reacción quedó plasmada en un llamativo gesto con su cara.
