La corona británica es conocida por ser una de las monarquías con más parámetros y normas a seguir para preservar la salud de todos los familiares, para evitar accidentes que puedan dejar al país sin soberano. 

Una de las cosas que se vigilan es asegurarse de que nadie pueda envenenar a la reina Isabel II agregando algo en su comida durante un banquete. Para esto el personal de palacio, reveló el sitio  Mirror, tiene un truco para evitar un posible ataque a su majestad.

El truco es bien sencillo: la reina nunca tiene un plato asignado, sino que se le da uno al azar. En el programa Secretos de las cocinas reales, la corresponsal real Emily Andrews explicó: “Después de que todo esté servido, un mozo elige al azar uno de los platos para servir a la reina”.

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De este modo, si alguien quisiera envenenar a Isabel II, tendría que envenenar a todos”, dijo Andrews.

Cuando no tiene banquetes oficiales, la reina Isabel, que acaba de cumplir 95 años apenas unos días después de la muerte de su esposo Felipe de Edimburgo, prefiere mantener hábitos hogareños. La biógrafa real lady Colin Campbell reveló que los gustos cotidianos de lamonarca son mucho más modestos. 

Isabel II casi siempre elige comer su cena en la comodidad de su propia sala de estar, con una bandeja frente a la televisión.