Washington (dpa-efe). El secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), José Miguel Insulza, viajará hoy a Honduras para continuar sus “gestiones diplomáticas” en busca de una solución a la crisis provocada por el golpe de Estado del domingo, anunció ayer el organismo hemisférico.
Por su lado, el presidente de Honduras, Manuel Zelaya, depuesto por un golpe de Estado el domingo , ratificó ayer que el sábado retornará a su país para asumir nuevamente la presidencia.
Además, Zelaya confirmó que viajará acompañado por los presidentes de Argentina, Cristina Fernández de Kirchner, y de Ecuador, Rafael Correa, en una conferencia de prensa que brindó en la capital panameña. 
“Va a informar del ultimátum, no va a negociar”, afirmó Zelaya respecto de las 72 horas que la reunión extraordinaria de los países de OEA dieron en la madrugada del miércoles a las nuevas autoridades hondureñas para que lo repongan en el poder.
Por otra parte, el nuevo presidente del Honduras, Roberto Micheletti, afirmó ayer que Insulza es “bienvenido” en Honduras y aseguró que lo escucharán.
“Es bienvenido, todos los países del mundo son bienvenidos”, dijo Micheletti después de que el secretario general de la OEA anunció ayer en Georgetown que viajará hoy a Honduras para hablar con el Gobierno interino del país centroamericano, tras la destitución del presidente Manuel Zelaya.
El mandatario que fue designado por el Parlamento el domingo explicó a los periodistas que tienen constancia oficial de que Insulza llegará acompañado por una comisión que mantendrá contactos con miembros del Poder Judicial, aunque no dio por seguro que se vaya a entrevistar con el secretario general de la OEA.
Durante la estancia de Insulza en Tegucigalpa, el funcionario notificará a los “actores políticos hondureños” acerca de los términos de la resolución aprobada en la madrugada del miércoles por la Asamblea General extraordinaria que se celebró en Washington.
En ella, el sistema interamericano condenó “enérgicamente” el golpe y dio un plazo de 72 horas –que expira este sábado– al gobierno interino designado por el Congreso en Tegucigalpa para que restablezca el “orden constitucional” y restituya en el poder al presidente Manuel Zelaya.
En caso contrario, la resolución amenaza a Honduras con ser “suspendida” de la OEA conforme al artículo 21 de la Carta Democrática Interamericana, en una decisión que podría ser adoptada este mismo sábado y que implicaría un fuerte aislamiento político y económico del país centroamericano.
Según el comunicado oficial, Insulza permanecerá menos de 24 horas en Honduras, adonde llegará a bordo de un avión proporcionado por el gobierno de Brasil y procedente de Guyana, donde ayer asistió a la Cumbre de Jefes de Gobierno de la Comunidad del Caribe (Caricom).
De acuerdo con la OEA, Insulza está realizando desde el miércoles “intensas conversaciones con actores políticos hondureños” y los cancilleres de los países miembro del organismo en la búsqueda de una normalización de la situación interna hondureña.
El organismo no especificó la identidad de dichos “actores políticos”.
Durante las intensas negociaciones que llevaron a aprobar la resolución sobre Honduras en la madrugada del miércoles, Insulza dejó claro que sus negociaciones no implicarán contactos con el gobierno de Roberto Micheletti designado por el Congreso hondureño, al afirmar que no mantendrá relaciones con personajes relacionados con un “golpe militar”.
Aunque aún no ha sido confirmado oficialmente en la sede de la OEA en Washington, la Cancillería argentina anunció ayer que la Asamblea General del organismo convocada de emergencia para debatir la crisis hondureña se reunirá de nuevo este sábado en la capital norteamericana para “tratar eventuales sanciones a Honduras si las autoridades de facto no restituyen al presidente Manuel Zelaya”.