Dos rehenes israelíes de nacionalidad argentina que habían sido secuestrados por el grupo islamista palestino Hamas en los ataques del 7 de octubre pasado fueron liberados por fuerzas de seguridad israelíes en Rafah, el último objetivo de la ofensiva del Ejército en la Franja de Gaza.

“En un operativo conjunto de las FDI (ejército), ISA (agencia de seguridad Shin Bet) y la policía israelí por la noche en Rafah, fueron rescatados dos rehenes israelíes, Fernando Simon Marman (60 años) y Louis Har (70)“, indicó un comunicado de los tres servicios, reprodujo la agencia de noticias AFP.

El Gobierno argentino confirmó también la información a través de la cuenta de X de la Oficina del Presidente Javier Milei, donde agradeció a las fuerzas de seguridad israelíes “por haber culminado con éxito el rescate de los argentinos”.

Ambos, recordó, “estaban secuestrados desde el pasado 7 de octubre por el grupo terrorista Hamas”.

Tras su liberación, los dos hombres, que habían sido llevados como rehenes desde el kibutz Nir Yitzhak, fueron trasladados al centro médico Sheba, en Ramat Gan, y “están en condición estable”, dijo a periodistas Arnon Afek, director del establecimiento.

“Tres terroristas fueron abatidos en el edificio donde estaban retenidos”, informó el Ejército israelí en un primer balance.

En su cuenta de X, el presidente de Israel, Isaac Herzog, saludó “a todos los que trajeron a Fernando y Luis a casa en una atrevida operación de rescate”, y prometió: “Continuaremos actuando por todos los medios para devolver a todos los secuestrados a sus hogares”.

Unas 250 personas fueron secuestradas en los ataques de Hamas del 7 de octubre. Una tregua de una semana en noviembre permitió liberar a 105 rehenes a cambio de la salida de 240 presos palestinos de cárceles israelíes.

Antes de la liberación de los dos rehenes, Israel calculaba que 132 personas seguían detenidas en Gaza y que 29 estarían muertas.

Rafah se convirtió en el último refugio para los palestinos, con 1,4 millones de personas arrinconadas en la frontera cerrada con Egipto, según la ONU, en su mayoría desplazados por la guerra de cuatro meses entre Israel y el movimiento islamista Hamas.