El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, se trasladó este lunes a Israel y fue recibido por el primer ministro Benjamin Netanyahu, en el marco de una jornada histórica tras la liberación de veinte rehenes por parte de Hamás. Ante un parlamento que lo ovacionó, declaró “el fin de la guerra”.
Trump se dirigió a la Knesset y, frente a legisladores israelíes, se refirió al acuerdo de alto el fuego alcanzado entre Israel y Hamás. “Es el fin de una guerra, el fin de una era de terror y el comienzo de una era de fe y de esperanza”, aseguró ante el Parlamento.
“Todos pensaron que yo iba a ser brutal, que iba a ir a la guerra con todos y que mi personalidad es sobre guerra. La verdad es que mi personalidad es detener guerras. Y parece funcionar…”, dijo mientras era ovacionado.
“Fue un periodo duro. Para muchas familias ha pasado mucho tiempo sin un día de paz, pero ahora por fin para Israel y los palestinos y muchos otros, la larga y dolorosa pesadilla ha terminado”, manifestó.
Para el jefe de Estado estadounidense, “el sol brilla una tierra sagrada que finalmente está en paz”. Los acuerdos de paz establecen “el nacimiento histórico de un nuevo Medio Oriente”.
Donald Trump afirmó que Steve Witkoff, su enviado especial para Medio Oriente, es “un Henry Kissinger sin filtraciones”.
“Esta larga y difícil guerra ha terminado. Algunos dicen 3.000 años, otros 500. Lo que sea. Es un logro sin precedentes. Gaza va a ser desmilitarizada y Hamás va a ser desarmado y la seguridad de Israel no seguirá siendo amenazada”, expresó.
E insistió en que “solo abrazando la oportunidad de este momento podemos lograr nuestro objetivo de que el horror de estos recientes años no sucederá de nuevo”.
“Israel siempre va a ser un aliado vital de Estados Unidos. Comparte nuestros valores y tiene una de las más poderosas milicias. También una de las economías más innovadoras en al tierra. Algunos sugieren que esas son las razones por las que estoy orgulloso de ser uno de los mejores amigos que Israel ha tenido. Todos lo dicen y creo que es verdad”, aportó.
En tanto que le envió un mensaje a Irán al aseverar que “destruir a Israel es un objetivo condenado al fracaso”. En ese orden también agradeció a los países árabes para la “reconstrucción de Gaza” y dijo que es momento de “concentrarse en esa reconstrucción”.
“Israel, América y todas las naciones de Medio Oriente pronto serán más seguras y más prosperas de lo que antes han sido”, cerró.
