Antes el rebrote de coronavirus en Europa, un estado alemán impuso el toque de queda para los no vacunados y en Países Bajos hubo más de 30 detenidos en manifestaciones contra las restricciones sanitarias. En Francia, la quinta ola comenzó “como un rayo”, afirmó el Gobierno galo.
La pandemia está lejos de terminar en el continente europeo. Los Estados están tomando diferentes medidas para detener la suba de los contagios en las últimas semanas y, muchas de ellas, no están siendo bien recibidas por parte de la ciudadanía.
Alemania
El sureño estado alemán de Baden-Wurtemberg anunció este domingo toques de queda para personas no vacunadas contra el coronavirus en tres de sus distritos, con Alemania sumida en su peor ola de contagios desde el inicio de la pandemia, hace casi dos años.
Los residentes de esos distritos que no se hayan vacunado no pueden salir de sus casas entre las 21 y las 5, salvo que cuenten con autorización por motivos laborales o de emergencia médica, dijeron las autoridades. El responsable del Ministerio de Asuntos Sociales del estado, Uwe Lahl, declaró a la agencia de noticias alemana DPA que el valor determinante para la imposición de los toques de queda es una incidencia semanal de “600 casos por cada 100.000 habitantes”.
Los distritos donde se aplicaron las restricciones superaron el sábado esa barrera. La incidencia de nuevos contagios de COVID-19 en siete días fue de 606 en Schwarzwald-Baar, 702,2 en Ostalbkreis y 631,9 en Biberach, precisaron las autoridades.
Aparte de los toques de queda, las autoridades anunciaron que en esos lugares el acceso a restaurantes, hoteles y tiendas minoristas solo estará permitido para personas vacunadas o que hayan pasado la infección.
Los casos de coronavirus se dispararon en Alemania en semanas recientes, luego de que la vacunación se estancara en torno al 67% de la población, en un rebrote -o “cuarta ola”- que las autoridades han definido como una “pandemia de los no vacunados”.
La semana pasada, el país superó por primera vez los 60.000 contagios en un día, con más de 65.000, días después de haber sobrepasado, también por primera vez, los 50.000 en una sola jornada.
Este domingo, las autoridades sanitarias nacionales informaron 42.727 contagios y 75 muertos en las últimas 24 horas, lo que eleva las cifras totales a más de 5,35 millones y 99.062, respectivamente.

Países Bajos
Más de 30 personas fueron detenidas en Países Bajos y cinco policías resultaron heridos en disturbios en La Haya y otras ciudades en medio de protestas contra restricciones por el coronavirus.
El primer ministro neerlandés, Mark Rutte, anunció hace una semana la reintroducción de un confinamiento parcial junto con una serie de restricciones sanitarias, sobre todo en el sector de la restauración, para frenar un brusco incremento de contagios de COVID-19. Los planes del Gobierno incluyen restringir el acceso de personas sin vacunar a algunos lugares.
A raíz de eso, se produjeron manifestaciones en distintas partes. Los desmanes del sábado a la noche en La Haya no fueron tan graves como los del viernes en Rotterdam, donde la policía abrió fuego contra exaltados manifestantes y arrestó a 51 personas.
A su vez, 13 personas fueron detenidas en las sureñas ciudades de Roermond y Stein por iniciar incendios y arrojar fuegos artificiales, mientras que ocho personas más fueron arrestadas en el poblado pesquero de Urk, informó la emisora pública NOS.
Más temprano, otras dos protestas contra las restricciones transcurrieron de manera pacífica en Ámsterdam y en la localidad de Breda. Se trató de la segunda noche consecutiva de disturbios en los Países Bajos en relación con las medidas.

Francia
El Gobierno francés anunció este domingo el inicio de una quinta ola de contagios de coronavirus, con 80% más de casos que hace una semana, aunque estimó que todavía existe cierto margen de maniobra antes de endurecer restricciones.
“La quinta ola ha comenzado como un rayo”, dijo el vocero del Gobierno, Gabriel Attal, en una entrevista conjunta con tres medios de Francia, donde los contagios han saltado a unos 20.000 por día en una semana y las muertes diarias promedian las 50.
“El aumento de casos se disparó un 80% en una semana y la tasa de incidencia tardó menos de siete días en pasar de 100 casos a 164” por cada 100.000 habitantes en la última semana, dijo Attal a Europe1, Cnews y Les Echos. “Todos estos elementos subrayan el vigor con el que se ha reanudado la epidemia”, lamentó el vocero.
Sin embargo, Attal dijo que Francia cuenta comecanismos de defensa como el alto porcentaje de vacunados en comparación a otros países europeos, de más del 70% de la población. Agregó que el Gobierno está pendiente de la incidencia a la hora de trazar nuevas estrategias en la lucha contra la pandemia, en particular cuando acaban de abrir las estaciones de esquí tras un aciago año 2020.
Attal dijo que el Gobierno se planteó una tasa de 200 contagios por cada 100.000 habitantes en siete días como la “línea roja” a partir de la cual deberán introducirse nuevas restricciones, informó la agencia de noticias Europa Press. “Hoy estamos en 164 pero lo más probable es que superemos los 200 en los próximos días. Llegado el caso, se buscarán soluciones a nivel local para que implementar estas medidas de la manera más sencilla posible”, declaró.
