La tensión entre China y Filipinas volvió a escalar luego de que una embarcación de la Guardia Costera china chocara contra un buque oficial filipino en aguas cercanas a la provincia de Palawan. Desde Manila denunciaron que la maniobra fue intencional y señalaron que el impacto provocó daños en la estructura de la nave.

El episodio se produjo dentro de la zona económica exclusiva (ZEE) de Filipinas, aproximadamente a 54 millas de la costa de Palawan, en el Mar de China Meridional.

De acuerdo con la información difundida por el portavoz de la Guardia Costera filipina, Jay Tarriela, el choque ocurrió alrededor de las 11.48, hora local. Antes del impacto, la embarcación china habría realizado una serie de maniobras consideradas peligrosas y llegó a aproximarse a menos de 10 metros del buque filipino.

Cómo fue el choque

La embarcación afectada pertenece a la Oficina de Pesca y Recursos Acuáticos de Filipinas y se encontraba realizando tareas de asistencia a pescadores de ese país, entre ellas el suministro de combustible.

Según la versión presentada por las autoridades filipinas, el barco de la Guardia Costera china terminó impactando contra el costado de la nave oficial.

Las imágenes difundidas después del episodio muestran barandillas dañadas, estructuras metálicas deformadas y restos sobre la cubierta del buque filipino.

Tarriela calificó el episodio como una embestida deliberada y sostuvo que la acción puso en riesgo a los tripulantes que se encontraban a bordo de la embarcación oficial.

El conflicto territorial 

El nuevo incidente se produjo en medio de una disputa territorial que desde hace años enfrenta a Pekín y Manila por distintas islas, arrecifes y zonas marítimas del Mar de China Meridional.

La región tiene además una enorme importancia estratégica y económica debido al intenso tránsito marítimo y a sus recursos pesqueros y energéticos. También existen reclamos territoriales de Vietnam, Malasia, Brunéi y Taiwán, aunque la disputa entre China y Filipinas se encuentra entre los principales focos de tensión.

La situación se volvió más conflictiva durante los últimos años, especialmente desde la llegada de Ferdinand Marcos Jr. a la presidencia filipina en 2022. Su Gobierno profundizó la cooperación militar y estratégica con Estados Unidos y adoptó una postura más firme frente a las reivindicaciones de China en la región.