El aumento de la tensión en Ucrania sacudió a las bolsas europeas en el comienzo de la semana y los principales índices de la región soportan importantes descensos desde la apertura de este lunes. El miedo a que las amenazas de un enfrentamiento inminente se concreten desató las ventas masivas de los inversores y los desplomes rondan el 3% en las primeras horas de cotización.

Es el caso del Ibex 35, que se deja un 2,9% y se aleja de los 8.600 puntos con prácticamente todos sus valores en negativo. Los descensos son incluso mayores en París, donde el Cac 40 pierde un 3,1%; en Fráncfort, donde el Dax cae un 3,3%, y en Milán, donde el Ftse Mib retrocede casi un 4%.

El descalabro es la consecuencia de un fin de semana de negociaciones al límite que, pese a ello, parecen haber resultado infructuosas, a juzgar por las declaraciones de los máximos responsables implicadas en ellas. El asesor de Seguridad Nacional de la Casa Blanca, Jake Sullivan, afirmó que Rusia podría invadir Ucrania “cualquier día desde hoy”, incluso esta misma semana, aunque apuesta todavía por la vía de la diplomacia.

“No podemos predecir con exactitud el día, pero llevamos un tiempo diciendo que estamos dentro de la ventana y la invasión, una acción militar grande, podría iniciarla Rusia en territorio de Ucrania cualquier día desde hoy. Eso incluye la semana próxima, antes de que terminen los Juegos Olímpicos” de invierno de Pekín, aseguró este domingo Sullivan en declaraciones a la CNN.

La tensión en el este de Europa suma más presión a unos mercados que ya de por sí acumulan varias semanas de volatilidad con la vista puesta en la inflación, los cambios en las políticas monetarias de los bancos centrales y los problemas en las cadenas de suministro, que siguen sin resolverse.

El petróleo, por su parte, sigue su escalada y este lunes comenzaba la semana con el precio del barril de Brent, de referencia para el Viejo Continente, en 94 dólares tras subir un 0,55%, mientras que el Texas se colocaba en los 93 dólares, tras subir un 0,78%.

La renta fija también se mantiene en línea con las últimas sesiones, reflejando las dudas de los inversores ante el inicio de la retirada de estímulos por parte de los bancos centrales. En este contexto, la prima de riesgo española ha escalado hasta los 90 puntos básicos, con el interés exigido al bono a diez años en el 0,99%, frente al 0,08% del bund alemán que se toma como referencia.