Hace unos días, en este espacio, hablábamos de la responsabilidad que tiene el Estado cuando debe cuidar y hacerse cargo de los niños a quienes se le han vulnerado sus derechos. Por eso es importante que las instituciones creadas para este fin funcionen correctamente, porque, por más sorprendente que parezca, siempre aparecen situaciones que exigen una urgente intervención. Ese es el caso de quienes abandonaron a su bebé en un auto para ir a jugar al Casino.

Es cierto que se trata de un hecho extremo, pero son conductas que, por más insólitas que parezcan, se dan con una frecuencia que alarma.

Definitivamente, ser padre no es una cuestión instintiva. Y es ahí donde el Estado debe decir presente.