Mientras en Mendoza sigue en debate la posibilidad de que todos los actores del sistema educativo cuenten con el transporte gratis, la realidad indica que todo se hace cuesta arriba y no hay soluciones de fondo.
Lo que sucede hoy con unos 200 alumnos de Lavalle que unieron fuerzas para presentarse en el despacho de las autoridades para decirles que no tienen cómo llegar a clases, es un claro ejemplo de dilación, desinterés y falta de compromiso oficial.
Es inadmisible que, entrada ya la segunda parte del año escolar, haya mendocinos que no pudieron cursar ni rendir o tuvieron que depender de un caballo para llegar a destino. Una vez más, las prioridades parecen quedar en el camino.
