Es un tema trillado el de la calidad de los fiscales de la provincia. Se sabe que, cause o no simpatía, hay una diferencia importante entre los fiscales departamentales y los de la Unidad de Delitos Complejos. Es cierto que estos últimos también cuentan con más recursos a su disposición, pero también existen, entre los primeros, algunos que sólo buscan sacarse causas de encima.
Sin embargo, el problema radica en la capacidad e integridad para llevar adelante esa función. La pelea denunciada por fiscales de Luján y Maipú en contra de un colega, no es sólo una disputa administrativa. Lo que se puso de manifiesto en la nota recibida por la Procuración tiene que ver con cuestiones de aptitud. Y eso es, por lo menos, llamativo.
