Este miércoles se conmemora el día del periodista en una Argentina fracturada por problemas sociales estructurales, que la actual crisis económica agudiza.
Con un mapa semejante, la capacidad para radiografiar la sociedad, sus contradicciones y fenómenos particulares exige de los profesionales que se dedican a informar un esfuerzo más por encontrar las razones de este momento y, a la vez, detectar los males de la época que rodean a la profesión, como las fake news.
En este espectro, las declaraciones del presidente Alberto Fernández sobre la libertad de prensa no ayudan, por el contrario, enturbian.
Como señalan entidades reconocidas como ADEPA, los funcionarios tienen que aceptar el hecho de que están bajo la lupa constante de la opinión pública, puesto que sus acciones no sólo impactan en la sociedad sino que corresponden al funcionamiento de la democracia.
