Cada vez que se anuncia un plan de compras o nuevos subsidios en diferentes servicios, es necesario hacer una lectura que vaya más allá de la novedad y de lo auspicioso que puede resultar. 

Está claro que la necesidad de imponer este tipo de medidas deja en claro algunas falencias que tienen que ver con la situación económica y social a nivel nacional. Y uno de los puntos que se maquillan de esta manera es la inflación. 

Las facilidades para acceder a electrodomésticos o autos cero kilómetro resultan beneficiosas a la hora de reactivar el mercado, pero no contemplan datos clave que son los que han atentado directamente contra la capacidad de compra de los argentinos. Por ejemplo, el precio de los autos aumentó más de 100% en dos años. Y de eso nadie habla.