En la edición de este martes publicamos un cruce de acusaciones entre agentes de la Policía Vial y funcionarios judiciales. Todo fue ocasionado, en principio, por una infracción y la falta de la documentación reglamentaria.

Fuera de eso, lo que llama la atención es que, tenga razón una u otra parte, alguien en esta historia decidió no asumir las responsabilidades que les da el cargo y, por el contrario, usó esa posición privilegiada para sacar ventajas de manera ilegal. Por lo tanto, cuando se habla de establecer medidas de fondo para evitar accidentes y víctimas, también debe tenerse en cuenta que quienes deben ejecutarlas no pueden generar ninguna duda. Si no, la cadena se rompe desde el principio.