Mauro Zárate contó que no tiene diálogo con sus hermanos desde que decidió dejar el club Vélez Sarsfield para pasar a Boca Juniors, situación por la que fue llamado “traidor”, tanto por los hinchas como por su familia.
En el programa Podemos Hablar (Telefe), el jugador se sinceró sobre cómo cambió su vida después de que en 2018 se uniera a los xeneizes. “Sigo distanciado con mis hermanos. No vamos a volver a tener relación. Es feo porque mi viejo era ‘Los de afuera son de palo, ustedes unidos’. Pasó esto que es una locura. El que se tenga que hacer cargo, se hará cargo, yo estoy muy tranquilo”, comentó después de haberse emocionado al recordar a su padre, quien falleció hace poco tiempo.
“La última vez nos juntamos fue para ponerle la mano en el pecho a mi viejo. Que mi mamá nos agarró la mano a todos para ponérsela en el pecho. Cada uno sabe lo que hizo, yo estoy tranquilo tanto con el club como con mi familia. Pasaron muchas cosas y fue muy difícil para mi familia y mis hijos”, añadió el actual futbolista de Platense.

En el programa explicó que la relación se quebró cuando los hermanos minimizaron las amenazas que recibió por haber aceptado la oferta de Boca Juniors: “No le dieron mucha importancia a todo eso que pasaba, las cosas siguieron, metieron más gente, metieron palabras, esa palabra ‘traidor’. Es lo que menos siento, pero bueno, esa palabra la dijo un familiar“.
El conflicto con el ex jugador de Lazio comenzó a mediados de 2018, cuando había cumplido su regreso a Vélez por seis meses. Zárate debía volver al Watford de Inglaterra, dueño de su pase, y pese a que desde Vélez negociaron por su continuidad, finalmente sorprendió al aceptar una propuesta de Boca.
El jugador había declarado que su plan era retirarse en el club de Liniers, por lo que este cambio de planes provocó el enojo de los fanáticos del Fortín.
“Yo tenía todo armadito: jugar en Vélez, irme a Europa, quedarme unos años y después volver y retirarme en Vélez. Cuando digo esa frase, era porque era mi deseo. Era lo que le iba a pasar a mi carrera“. Sin embargo, una lesión apuró su regreso al fútbol argentino y a los 30 años no dejó pasar la oportunidad de vestir la camiseta de Boca.
En el ciclo conducido por Andy Kusnetzoff, dijo que comprende el rencor de los hinchas: “A la gente de Vélez ya le pedí disculpas, que es a la única que le tenía que pedir disculpas. Después todo lo que pasó fue exagerado y se tapó todo lo que hice por el club”.
