La difusión de un video de una violenta pelea entre tres futbolistas argentinos del Fortaleza y un vecino en Brasil generó conmoción tanto en el ambiente deportivo como fuera de él. Las imágenes, captadas por una cámara de seguridad, registran una secuencia de agresiones ocurridas durante la madrugada del 1 de enero de 2026 en un barrio privado de Eusébio, en la región metropolitana de Fortaleza, y ya forman parte de una investigación judicial.

El episodio, que tuvo lugar tras un reclamo por ruidos molestos durante los festejos de Año Nuevo, involucra a José María Herrera, Eros Mancuso y Tomás Pochettino, futbolistas argentinos que integran el plantel del club brasileño.

Las imágenes, que rápidamente se viralizaron, muestran una pelea generalizada con al menos nueve personas involucradas, entre hombres y mujeres, frente a una vivienda del barrio cerrado. Según la reconstrucción inicial, el conflicto se habría iniciado cuando un vecino se acercó a la casa donde se encontraban los jugadores para quejarse por el volumen elevado de la música.

De acuerdo con el testimonio del residente, la discusión escaló rápidamente hasta derivar en agresiones físicas. El denunciante aseguró que, en medio del forcejeo, recibió una mordida en la nariz, hecho que atribuyó a Eros Mancuso, exjugador de Boca Juniors. Esa versión quedó registrada en la denuncia presentada ante las autoridades locales.

Las grabaciones, difundidas por medios brasileños y replicadas en redes sociales, muestran empujones, golpes y momentos de extrema tensión, aunque no permiten identificar con claridad el rol específico de cada uno de los involucrados.

Investigación judicial y actuación policial

El caso quedó en manos de la Justicia brasileña, que analiza tanto el material audiovisual como las declaraciones de las partes. La Policía fue convocada durante el altercado para contener la situación y evitar que el enfrentamiento pasara a mayores.

Por el momento, no se informó oficialmente si hubo detenciones ni imputaciones formales, aunque el expediente sigue abierto y podría derivar en nuevas citaciones. El club Fortaleza, hasta ahora, no emitió un comunicado oficial, a la espera del avance de la investigación y de mayores precisiones judiciales.

Tras la repercusión mediática, el propio Mancuso utilizó sus redes sociales para dar su versión de los hechos y desmentir la acusación de agresión directa.

“En la víspera de Año Nuevo, mientras estaba en casa con mi familia y amigos, fui sorprendido por los insultos que me profirió un hombre que estaba claramente fuera de control”, expresó el futbolista. Según su relato, el vecino habría mantenido una actitud provocadora durante un largo período, con agravios dirigidos tanto a su persona como a quienes lo acompañaban.

El jugador argentino sostuvo que, pese a haber intentado ignorarlo, el hombre regresó acompañado, ingresó a la vivienda, rompió una puerta y amenazó a los presentes. “Intentamos desalojarlo, pero recurrió a la agresión física con uno de mis huéspedes, y tuvimos que llamar a la policía”, explicó.

El ex Boca concluyó su descargo señalando que se encuentra en buen estado junto a su familia y que presentará una denuncia formal. Además, aclaró que no volverá a referirse públicamente al caso.