Uruguay eliminó a Brasil por los cuartos de final de la Copa América por penales luego de empatar sin goles durante los 90 minutos reglamentarios. La Celeste avanzó a semifinales luego de 13 años y se medirá frente a Colombia el próximo miércoles a las 21.
La última vez que los charrúas llegaron a esta instancia fue en la edición de 2011, disputada en Argentina, donde se proclamaron campeones.
Fue el capítulo 80 de una rivalidad histórica entre dos de las selecciones, esta vez en el escenario de Las Vegas. La Celeste apagó la luz de Rodrygo y Endrick, el arquero Sergio Rochet cerró su valla en un mano a mano con Raphinha y la tanda final envió al cielo al equipo de Bielsa.
Fue un duelo marcado por los choques, golpes en balones divididos, en el que ambos equipos defendieron con mucha atención. Apenas hubo oportunidades. Uruguay intentó hacer daño desde saque de esquina, Brasil tuvo la mejor ocasión en el minuto 35, pero Raphinha falló en un mano a mano con Rochet.
Endrick, titular a sus 17 años, se estrelló ante el poderío físico de la defensa de Uruguay, en la que Ronald Araújo tuvo que retirarse pasada la media hora del encuentro por un problema aparentemente muscular. Le reemplazó José María Giménez.
El duelo siguió ese mismo guion en la segunda mitad. El muro uruguayo impedía a Rodrygo cambiar de ritmo por las bandas y, en la delantera, Darwin Núñez intentó aumentar el nivel con unas espectaculares aceleraciones y jugadas físicas, pero sin poder crear reales peligros ante los dos zagueros rivales, Marquinhos y Militao.
En la primera real vez en la que Rodrygo consiguió escaparse de la presión, Nández le derribó con una dura falta, un golpe en la parte lateral de la tibia que el árbitro, tras revisar en la pantalla a pie de campo, sancionó con la roja directa.
Pudo cambiar los equilibrios, sin embargo, no lo hizo. La Celeste se quedó con diez para los últimos quince minutos y Bielsa decidió sacar a Núñez para dar paso a Giorgian De Arrascaeta, pero defendió con orden y apenas sufrió.
Se la jugaron en la tanda. Valverde envió un mensaje claro. La abrió con un derechazo cruzado y raso que no dio opción a Alisson. Falló el primero de Brasil Militao. Bentancur y De Arrascaeta no perdonaron. Andreas Pereira alimentó las esperanzas de épica de la Canarinha, Douglas Luiz pagó la tensión y la mandó al poste.
Manuel Ugarte no perdonó y prolongó el viaje de la Celeste. Con destino Charlotte, con Colombia como próximo desafío.
