Mateo Magadán, presidente de Quilmes, manifestó este jueves su malestar y apuntó contra el operativo de seguridad, tras los incidentes entre hinchas de esa institución y la policía en el estadio Malvinas Argentinas, durante el partido con Boca Juniors por la Copa Argentina.

“Estamos muy tristes. Repudio los hechos y no justificó la reacción. La gente no fue con ese objetivo a Mendoza”, señaló Magadán en diálogo con Canal 9 Televida, pero indicó que los simpatizantes se encontraron con diferentes situaciones que generaron tensión afuera y dentro del recinto.

El encuentro entre Boca y Quilmes estuvo suspendido durante 17 minutos en el segundo tiempo, cuando después del segundo gol de los “cerveceros”, los hinchas de este equipo les arrojaron proyectiles a los fanáticos “xeneizes” que estaban ubicados en uno de los sectores de la platea.

“Hubo 17 micros que salieron de Quilmes y no puede ser que la gente haya entrado al estadio con el partido empezado, recibiendo la agresión de los policías, palazos…“, inició el referente de la institución.

En este sentido, precisó que en la previa, hubo demoras en los controles de los colectivos, pero lo que terminó de alterar a los “cerveceros” fue una bandera de Quilmes que fue exhibida en la platea de Boca. 

Esto terminó de alterar el clima de la gente“, denunció y contó que no ha tenido ningún contacto con funcionarios mendocinos. 

De estos incidentes quedó como resultado que el jefe de seguridad de Quilmes, Pablo Otero, fue herido en la cabeza con un corte sangrante.

Finalmente, Boca venció a Quilmes por 3 a 2 y se clasificó a semifinales para enfrentar en fecha a confirmar a Patronato.

Solo con presencia de socios

Debido a los incidentes, Quilmes jugará su próximo partido como local solamente con la presencia de socios por disposición de la Agencia de Prevención contra la Violencia en el Deporte (Aprevide).

La medida se aplicará para el último partido de la temporada de la Primera Nacional ante Deportivo Maipú, que todavía no tiene fecha de programación.