Desde aquel 21 de febrero de 1922 ha pasado un siglo de existencia en el Club San Lorenzo de Russell.
La entidad que lleva los colores azul y rojo similares a San Lorenzo de Almagro está ubicado en el distrito maipucino hacia el sur y limitando con la ciudad cabecera. El handball es su principal actividad desde fines de los años sesenta, cuando se inició el deporte federado en nuestra provincia.
Actualmente es presidido por Enzo Manfredini, que también se desempeña como jugador en el equipo de primera división.
En su nacimiento en 1922 sus fundadores lo crearon para fomentar la vida social y recreativa en la esquina de calle Espejo y Guiraldes y coincidió con la instalación de la bodega La Superiora. Muchos de los vecinos de la zona tenían su trabajo en la floreciente empresa vitivinícola y a escasos 100 metros tenían el club San Lorenzo. Russell comenzaba a crecer. El club era un lugar de reunión y nunca faltaba un juego de mesa o un licor para amenizar las charlas. El juego de bochas también requería tiempo de espera para poder utilizar la cancha.
Los bailes populares iban a ser el polo de atracción de cientos de maipucinos que acudían a escuchar a la orquesta típica. Las historias contadas por los abuelos coincidía, que el club San Lorenzo había sido el lugar en donde se conocieron y luego se concertaron cita, para el próximo baile, hasta formar pareja.
Orquestas y cantantes conocidos a nivel nacional (como Juan Ramón) actuaron en el escenario de la calle Espejo en donde acudía gente de varios puntos de Mendoza y el lugar quedaba chico, desbordado de jóvenes bailarines.
Cuando se creó la Asociación Mendocina de handball el departamento de Maipú se constituyó en la región con más equipos y el juego tomó trascendencia en la juventud.
La pista de baile en Russell tomó forma de cancha de handball y nació el fuego sagrado los muchachos para formar un equipo que alcanzó el dominio en el balonmano local para tomar nacional en la década del setenta.
Nueve campeonatos locales le daban casi un sello de imbatible a los jugadores dirigidos por Alfredo Luminari, desde su silla de ruedas.
En 1977 el equipo completo más dos refuerzos viajaron a Montecarlo (en los estadios de Guatambú y Huracán), en Misiones, en representación de Mendoza para la quinta edición del Campeonato Argentino. Allí, los muchachos de Russell, vestidos de combinado mendocino, obtuvieron el título al vencer a la Federación Metropolitana, que había ido represantada por el equipo de River Plate.

Ese mismo año fue dóble la alegría porque se desarrolló la primera Copa Nacional de Clubes Campeones. Fue en varias ciudades y por etapas eliminatorias. Entre agosto y noviembre participaron San Lorenzo de Russell (Mendoza), River Plate (Capital Federal), River Azuleño (Azul, pcia. de Buenos Aires), General Paz Juniors (Córdoba), Villa Congreso (Río Negro), Estudiantes (La Pampa), Gimnasia de Guatambú (Misiones) y Sportivo Belgrano (Santa Fe). A General Paz Juniors le ganó 22-16 y 25-19; en semifinales a Villa Congreso: 28-17 y 28-14 y en las finales le tocó enfrentar River Plate. En una cancha bajo las tribunas del estadio Monumental fue empate en 17.
Luego en Maipú, en el estadio municipal, el polideportivo Juan D. Ribosqui, se produjo la consagración de San Lorenzo de Russell por 15 a 14 definido en el último contragolpe.
El plantel que hizo historia estuvo compuesto por Edgardo Mercado, Néstor Manfredini, Ricardo Luminari, Armando Pereyra, Hugo Pereyra, Dante Bustos, Herminio Esteban, José Leiva, Pedro Gallardo, Ricardo Bustos, Ricardo Ortiz, Edgardo Bullaude, Juan Vasca y Aldo Clop, dirigidos por Alfredo Luminari.
Ese mismo año, Ricardo Luminari recibió en Buenos Aires, el prestigioso premio Olimpia de Plata como el mejor jugador de handball de Argentina.
El club San Lorenzo de la localidad de Russell había logrado vencer a los gigantes y llegar a la trascendencia nacional. No pudo jugar en forma internacional representando al país porque la Confederación Sudamericana no existía y recién en 1983 se realizó el primer torneo Sudamericano de clubes.
En la década del ’80 dejó de ser el dominante en Mendoza y luego el club, dejó la competencia federada. Sin bailes, sin handball y sólo con un puñado de socios que jugaban a las cartas el club resistió hasta que alguien cerró el portón. Luego se cayeron paredes y el club se derrumbó literalmente. Por casi 20 años sufrió el abandono hasta que otra generación se animó a levantarlo otra vez.
Paredes de ladrillos, pintura y arreglos fueron necesario para que tomar impulsos la entidad que de apoco fue retomando la actividad.
Y no es poco decir que este 21 de febrero de 2022 cumplió su centenario San Lorenzo de Russell.
