En esta semana que pasó fue noticia no sólo en medio locales, sino también nacionales. Es que Panchito, quien el 7 de noviembre cumplirá los 15, se convirtió en el tenista argentino más joven en conseguir puntos para meterse en el ranking de la ATP, el mismo que encabeza Novak Djokovic.

    Francisco disputó el Future en Rosario y ganó dos partidos clave que le dieron esas dos unidades. En el primero de ellos venció a Facundo Manzanares por 6-2 y 6-2 y en el segundo, al italiano Giorgio Portaluri por 6-3, 3-6 y 6-4. Luego perdió en cuartos con Renzo Olivo por 6-0 y 6-0. Sin dudas, el dato no es menor pero tampoco es la gloria para un deportista ambicioso que quiere llegar a los primeros planos del tenis mundial. Entonces, porque ya a sus 14 años muestra personalidad y temperamento dentro y fuera de la cancha, estos dos primeros puntos en el ranking son el puntapié inicial de una carrera que promete ser exitosa.

    Panchito Bahamonde tiene mucho camino por recorrer pero parece haber encontrado rápidamente la ruta o, por lo menos, el mapa para llegar a un buen destino. En una charla con El Sol, el joven tenista mendocino contó su sensaciones y expresó su alegría tras sus primeros puntos en la ATP. Marcelo, su padre, tuvo mucho que ver para que el sueño poco a poco se fuese haciendo realidad. Así lo explica el juvenil: “Empecé a jugar por diversión, desde los 8 años, en el Mendoza Tenis Club. Me llevó mi papá, él me sigue acompañando en cada momento. Antes jugábamos partidos juntos, pero ya no se los banca (risas). Ahora entreno dos horas y media a la mañana y tres a la tarde, todos los días”

 ¿Cuáles fueron tus sensaciones luego de conseguir los primeros puntos en el ranking?
    La verdad es que estoy muy contento por los puntos, no me los esperaba, pero, bueno, se dieron. Vengo trabajando duro, en este torneo tuve chances y supe aprovechar la oportunidad.

¿Imaginabas lograrlo a los 14 años?
    No me imaginaba sacar algún punto este año porque jugué tres torneos de este tipo nomás. Tuve chances en Mendoza de sacar algún punto pero no pude. En este torneo en Rosario, desde el primer día que vi el cuadro, vi que tenía chances y las supe aprovechar al máximo.

¿Son consciente de que sos el tenista argentino más joven en sumar para el ranking?
    Todavía no soy consciente del dato de que soy el más chico, esas son estadísticas. Pero la verdad es que no me van a ayudar mucho porque no voy a jugar muchos torneos de ese tipo el año que viene, aunque si me van a abrir las puertas para muchos contactos y sponsors, y eso es muy importante porque el tenis es un deporte muy caro y se necesita algún tipo de ayuda.

¿Cómo te definís como jugador? ¿Cuáles son tus características?
    Me defino como un jugador que contraataca muy bien. A la hora de ir para adelante también me siento muy cómodo. El saque es la debilidad más importante.

¿Quiénes son tus referentes ?
    Me gusta mucho Novak Djokovic. Contraataca muy bien y cuando tiene que ir para adelante también lo hace muy bien, es mi referente. De los argentinos, Juan Martín Del Potro me parece muy bueno pero no me gusta porque le pega demasiado fuerte. Me gusta más David Nalbandian, por su técnica.

¿Cuáles son tus objetivos próximos y a largo plazo en el tenis?
    El objetivo para el año que viene es entrar en algún cuadro de Gran Slam en Juniors. A futuro, la idea es meterme entre los profesionales y en algún momento estar top 50. Además, sería bueno conseguir dos puntos más en el ranking de la ATP.

¿Qué torneos se vienen ahora?
    En noviembre tengo un torneo de 18, en Juniors, en Buenos Aires y después otro en Uruguay. Y luego, a lo mejor, voy a jugar un par de qualys de Futures en Chile. En los torneos de 18 me veo bien. Son torneos muy duros, pero he jugado dos y me ha ido bien. Me tengo mucha fe y más después de lo que pasó en este torneo. Estoy con mucha confianza.

Además de los puntos, ¿qué cosas positivas sacás del Future en Rosario?
    El torneo de Rosario fue una experiencia hermosa. Aprendí mucho del último partido que jugué acá en Mendoza, en el que, cuando tuve que salir a buscarlo, no lo hice y en Rosario se dio la misma situación. Gracias a Dios, allá sí salí a buscarlo y me salieron bien las cosas.

¿Cómo te llevás con Iván Rudich, tu entrenador, y de qué manera influye en tu carrera?
    Iván es muy tranquilo, sabe mucho, tiene mucho conocimiento del tenis, mucha experiencia y, para mí, lo fundamental es que nos llevamos muy bien y entrenamos muy duro.