El descenso todavía duele en Godoy Cruz. Y mientras el club intenta reordenarse puertas adentro, otro partido —menos visible, pero igual de determinante— empieza a jugarse en silencio. El sábado 13 de diciembre no solo se elegirán autoridades; a partir de ese día, se reconfigurará el mapa de poder en un club que siempre intentó sostener distancia partidaria, pero que hoy enfrenta un desembarco político abierto.

Habrá tres listas. Tres modelos. Tres proyectos. Pero solo una llega con apoyo nítido del oficialismo provincial, lo que convierte la elección en algo más que una disputa interna: es la primera vez, en mucho tiempo, que un sector político avanza con nombres propios y cargos activos para conducir el Tomba.

El ingreso frontal del cornejismo

Fuerza tombina, la lista que encabeza el actual presidente Alejandro Chapini, es el polo más claro del desembarco cornejista. Entre sus postulantes figuran funcionarios alineados con la estructura municipal y provincial, señal que no pasó desapercibida entre los socios.

La jugada es directa. El cornejismo busca pisar fuerte con Emilia Molina, directora de Ambiente de Godoy Cruz y candidata a vicepresidenta segunda. Además, Leonardo Mastrángelo (director de Prevención y Participación Ciudadana del municipio y diputado provincial electo) y Leandro Biskupovich (subsecretario de Tecnología Aplicada a la Seguridad) son candidatos a vocales.

El movimiento llega tras semanas de tensión política con la AFA. Alfredo Cornejo elevó el tono contra Claudio “Chiqui” Tapia, en un contexto marcado por arbitrajes cuestionados, decisiones erráticas y reglas cambiantes que alimentaron la desconfianza. La crítica ya no quedó solo en la política provincial: se expandió al ecosistema futbolero nacional. Ese escenario amplifica la lectura interna: la elección también define si el cornejismo consolida un bastión deportivo en pleno proceso de reconstrucción institucional.

El quiebre de una sociedad histórica

Enfrente estará José Mansur, quien hasta hace poco alternaba la presidencia con Chapini en una sociedad dirigencial que gobernó con relativa estabilidad. Hoy, ese binomio se fracturó.

La novedad más fuerte en su lista, Unidad Tombina, es la incorporación del exintegrante del Tribunal de Cuentas, Mario Francisco Angelini, como revisor de cuentas. La señal es doble: Mansur busca retener estructura, pero también sumar músculo técnico y político en un momento de mayor fragilidad institucional.

Una tercera vía, con el kirchnerismo asomando

La tercera lista, Primero Godoy Cruz, la conduce el empresario Adrián Sajú, nombre conocido en internas anteriores. En la nómina figuran dos figuras ligadas al kirchnerismo puro.

El candidato a vicepresidente primero es Pablo Gustavo Guaycochea, referente en Mendoza del espacio político que a nivel nacional lidera Juan Grabois. Mientras que Emiliano Fernández Sagasti, hermano de la senadora Anabel Fernández Sagasti, se postula como secretario.

Guaycochea fue candidato a concejal del PJ de Godoy Cruz en las últimas elecciones. Mientras que Fernández Sagasti está ligado a La Cámpora. Sin embargo, desde el entorno de la legisladora nacional descartaron un interés político detrás de esa postulación.

“Emiliano no milita en la organización (La Cámpora), nosotros no estamos jugando en la elección de Godoy Cruz”, indicaron fuentes cercanas a la senadora alineada con la expresidenta Cristina Kirchner.

Un final abierto

Godoy Cruz llega a su votación más delicada en años. El descenso detonó mucho más que un recambio dirigencial: abrió una disputa de poder que excede lo deportivo, con alineamientos que cruzan la vida institucional y la política provincial.

El 13 de diciembre no solo se elegirá una nueva comisión, sino también la relación de poder que dominará los próximos años. La política ya mostró interés. Falta saber qué lugar le dará el socio.