Visitar Doha es visitar el futuro. Los rascacielos de varios cientos de metros abundan por toda la ciudad, islas artificiales de casi 4 millones de metros cuadrados, y tecnología de punta aplicada al servicio de la gente.
Todo esto se mezcla con la esencia comerciante y pesquera originaria de la ciudad en el Centro Cultural Katara.
Katara se encuentra a mitad de camino entre West Bay y las islas artificiales conocidas como La Perla de Doha, y desde donde se puede acceder a la rambla de Katara, una muestra de lo que era la ciudad antes de la explotación del petróleo.
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Este Centro Cultural cuenta con galerías de arte, salas de cine y de teatro, muestras artísticas itinerantes. Además, allí se ubica un anfiteatro con capacidad para cinco mil personas, construido completamente de mármol y que cubre una superficie cercana a los 3.200 metros cuadrados.
Desde allí se puede acceder a la rambla, donde se encuentran decenas de puestos típicos qataríes en los que se consiguen especias, perlas y telas, entre otros productos. Estos comercios muestran cómo era la cotidianeidad antes del furioso desarrollo de la ciudad en los últimos años-
Katara es el lugar donde se fusiona el pasado con el futuro, un lugar que es una visita obligada para quién pise suelo qatarí.

