Argentina cayó con polémica en su debut ante Marruecos en los Juegos Olímpicos.

El titular de la Asociación del Fútbol Argentino, Claudio “Chiqui” Tapia, adelantó que la entidad pidió a la FIFA que sancione a los espectadores marroquíes por los incidentes que provocaron la paralización del partido entre la Selección Argentina y Marruecos, por la primera fecha de los Juegos Olímpicos de París en fútbol.

En la plataforma X, el mandamás del fútbol argentino cuestionó el operativo de seguridad en el estadio de Saint-Étienne y la demora del VAR para confirmar si el gol del equipo dirigido por Javier Mascherano era válido.

Fue lamentable lo que nos tocó vivir hoy a los argentinos en Saint-Étienne.
Esperar casi dos horas en el vestuario para que, después de la invasión al campo de juego por parte de espectadores marroquíes y la violencia que sufrió la delegación argentina, nuestros jugadores tengan que volver a salir a hacer la entrada en calor y seguir jugando un encuentro que debió ser suspendido por el árbitro principal, es realmente un sin sentido que va contra las reglas de la competencia
“, consideró Tapia en un crítico mensaje hacia la organización y el arbitraje del sueco Glenn Nyberg.

Luego agregó que había acuerdo entre las dos selecciones de que no se podía seguir jugando porque no estaban dadas las condiciones. “Sumado a ello, tampoco se escuchó la opinión de los capitanes de ambos seleccionados que entendían que el juego no se debía reanudar“.

Durante el encuentro que Argentina remontó con corazón sobre el buen equipo africano que estaba en ventaja, sus aficionados comenzaron a arrojar botellas de agua y posteriormente hasta petardos sobre los jugadores albicelestes.

Fuera de esto, Tapia adelantó que la AFA se comunicó con la organización que dirige Gianni Infantino para que haya castigo.

Ya elevamos el reclamo a la Comisión Disciplinaria de FIFA para que se tomen las medidas reglamentarias pertinentes y se imponga una sanción a quien o quienes corresponda“, puntualizó.

El desconcierto durante esas dos horas en las que el cotejo estuvo parado fue total. Porque las autoridades de la delegación argentina no entendían qué estaba sucediendo, mientras los jugadores y el cuerpo técnico se encontraba en el vestuario. De hecho, algunas cuentas oficiales, como la de FIFA, había dado empate en dos. La voz del estadio anunció que el partido se había cancelado, pero luego se precisó que era para desalojar a los violentos hinchas de Marruecos.

En tanto, el árbitro se encontraba analizando con el equipo del VAR si anulaba o no el gol del empate para Argentina, debido a la posible posición adelantada de Bruno Amione. No se entiende por qué Nyberg se tardó tanto en tomar la decisión, que llegó cuando los jugadores volvieron a la cancha e hicieron el precalentamiento. Ya habían pasado dos horas, debido a los incidentes. Luego decretó que se seguiría jugando el tiempo faltante.