El 10 de abril terminó el segundo ciclo de Diego Flores al frente de Godoy Cruz. Ocurrió luego de su explosiva conferencia de prensa tras el empate ante Tigre por 1 a 1 en el estadio Malvinas Argentinas, por la décima fecha de la Liga Profesional, donde trató de “hincha VIP” al presidente del club, Alejandro Chapini.
“Ese ‘hincha VIP’ estuvo dos meses sin hablarme desde que pisé el club y no participó del mercado de pases”, dijo el cordobés Flores después de ese encuentro. “¿Quién pone la cara por Godoy Cruz? El hincha tiene que saber quién pone la cara por Godoy Cruz y no ese hincha vip”, agregó el entrenador de 42 años.
Ahora, el “Traductor” brindó una entrevista al portal Infobae donde contó detalles de su vida y su desarrollo profesional. También se refirió a su paso por el Tomba.
– ¿Te fuiste enojado de Godoy Cruz?
– No, para nada. Fue otra experiencia de vida muy buena. Fueron pocos meses, pero pasaron muchas cosas. Rearmamos un plantel, se fueron cerca de 25 jugadores, trabajamos mucho, vimos 300 futbolistas y trajimos 13. Mejoramos el scouting de la primera etapa. Estuvimos menos fechas, pero era mucho más sólida esta idea más allá de que fue menos vistosa que en la etapa anterior. Antes teníamos jugadores que resolvían y ahora estábamos en proceso de encontrar a esos jugadores que resuelven partidos, pero necesitábamos más partidos juntos. Fuimos sólidos defensivamente, sacamos el 44% de los puntos con un fixture muy jodido de visitante. Creo que había sido un buen comienzo. Pasaron cosas que no me gustaron y lo expresé públicamente, creí que lo tenía que hacer. El club entendió que por esas manifestaciones no podía continuar y se dio un cierre. Yo sentí que tenía que hablar, que no podía quedarme callado. Lo pensé, no fue una reacción desde el enojo. Godoy Cruz es una gran institución que me dio posibilidades y siempre le estaré agradecido. También hicimos una crítica interna de ambas partes para dar pasos hacia adelante como siempre lo hemos hecho. Godoy Cruz da pasos para adelante todo el tiempo y nosotros como cuerpo técnico también. Fue una segunda experiencia, con nuevas cosas, vivencias, jugadores y partidos. Esto nos dejó fortalecidos.
– ¿Cuáles fueron las diferencias que hicieron que te vayas de Godoy Cruz?
– Hay pocos presidentes que están identificados con procesos. Se sabe desde el día 1 que esto está muy abocado al resultado, pero existen excepciones de algunos dueños de los clubes y presidentes que realmente sienten el tema del proceso. No hace falta ser adivino para saber cuáles son los clubes y el crecimiento que han tenido. No solamente desde lo institucional e infraestructura sino también desde lo deportivo. No sé por qué en Argentina hay tanta desesperación a la quinta, sexta o séptima fecha cuando lo que se ve en el día a día es muy bueno. Es como que el resultado manda, entonces creo que hay que apuntar mucho a eso. Esta última experiencia me hizo entender que no hay que tomar ciertos riesgos porque el proceso no espera, no hay que hacer tanta inversión de tiempo en jóvenes sino un mix. Lo más importante acá es la experiencia, los partidos jugados. Mientras más partidos jugás, más mercados tenés y más jugadores conocés, creo que sos mejor cuerpo técnico.
En su primer ciclo al frente de Godoy Cruz, Flores dirigió 28 partidos: ganó ocho, empató once y perdió nueve. La segunda etapa fue más corta y sólo duró diez encuentros, con un saldo de cinco derrotas, cuatro victorias y una igualdad.
“Nos tomamos unos días de vacaciones pero ya estamos listos. Hay chances de dirigir en el país y en el exterior porque ya recibimos la Licencia Pro. Nos seduce Argentina, porque nos encanta y conocemos el fútbol, pero estamos abiertos al exterior. Miramos clubes de acá y de afuera. En breve terminaremos de organizar el equipo de trabajo y saldremos a las entrevistas de trabajo”, agregó en el reportaje sobre su futuro inmediato.
