Foto: Prensa CSIR.

Independiente Rivadavia visitó este lunes a Banfield con la premisa de rotar piezas y no perder el liderazgo del Torneo Apertura. En un partido discreto y con pocas emociones, el 0-0 final terminó siendo un negocio aceptable para el puntero.

Entendiendo el desgaste físico y mental que implicó la travesía en Brasil, el DT azul optó por un once con varios cambios. Durante el primer tiempo, la Lepra se adueñó de la pelota y manejó los tiempos frente a un Banfield sumido en un presente irregular. Con Rodrigo Atencio como eje y creador de juego, Independiente insinuó más de lo que concretó, careciendo de profundidad para lastimar al “Taladro”.

En el complemento, el local se animó un poco más y aprovechó el cansancio lógico del visitante. Allí volvió a emerger la figura de Nicolás Bolcato, quien con un par de intervenciones seguras mantuvo el arco en cero.

Los “pesos pesados” para el final

Promediando la segunda mitad, Berti mandó a la cancha a su artillería pesada: Alex Arce y Sebastián Villa ingresaron para intentar romper la paridad. Si bien su presencia le dio otra jerarquía al ataque mendocino, el equipo no logró dar el golpe final y el marcador no se movió.

El domingo, una cita con la historia mendocina

Pese al empate, el balance es positivo: Independiente llegó a los 30 puntos y mantiene una distancia de 4 unidades sobre River Plate, su escolta inmediato. Sin embargo, en el Parque ya no se habla de la tabla, sino de lo que pasará el próximo domingo a las 15.

El Estadio Bautista Gargantini será el escenario de una nueva edición del Clásico Mendocino ante Gimnasia y Esgrima. No se ven las caras desde 2022 y la última vez que se jugó en La Catedral fue en 2015.