El partido correspondiente al Reducido de la Primera Nacional entre Quilmes y Gimnasia y Esgrima, que fue suspendido antes del inicio del segundo tiempo, cuando igualaban sin goles, a raíz de una agresión desde la tribuna “cervecera” sufrida por el arquero del Lobo, Brian Olivera, se reanudará el próximo viernes en el mismo estadio Centenario, sin público.
El Tribunal de Disciplina determinó que los 45 minutos restantes se disputarán desde las 15 y que Quilmes seguirá gozando de la ventaja deportiva que obtuvo por finalizar mejor clasificado en la fase regular, por lo que de terminar de mantenerse el resultado pasará a cuartos de final.
Además, para la temporada próxima el equipo bonaerense será sancionado con la quinta de seis puntos y una multa económica.
La agresión
El encuentro, correspondiente a la primera fase del Reducido por el segundo ascenso a la Primera Nacional, fue interrumpido minutos ante del inicio del segundo tiempo, cuando los dos equipos ya estaban en cancha para disputar los segundos 45 minutos finales en el estadio Centenario, con el marcador estaba igualado sin goles.
Sin embargo, una bomba de estruendo proveniente de la tribuna local explotó cerca de Olivera, que cayó al piso y no volvió a levantarse del piso argumentando que “se sentía aturdido y tiene las piernas flojas”, explicó el árbitro José Carreras en TyC Sports.
El arquero, de 29 años, debió retirarse del estadio de Quilmes en ambulancia, con cuello ortopédico, y pasó la noche en observación en el Sanatorio Finocchietto. “Trauma acústico leve, sin criterio para la realización de estudios otológicos ni tomografía de cerebro. Quedará en observación hasta mañana”, aseguró el parte médico.
