Las cámaras de seguridad del hotel donde se alojó el plantel de Vélez Sarsfield en Tucumán arrojaron dos pruebas importantes en la investigación que se sigue por el presunto abuso sexual.
Las primeras imágenes muestran cuando la mujer entra y sale de la habitación 407. En primer lugar, la mujer ingresa al ascensor el sábado 3 de marzo a las 00.39 y posteriormente entra a la habitación. Sale a las 5.45 de la madrugada.
El otro video muestra a los jugadores Braian Cufré y José Florentín saliendo de la habitación a las 3.59. Caminan por el pasillo del hotel. Charlan, ríen y se abrazan. Lo hacen dos horas antes que la denunciante.
En las imágenes no se ve a Abel Osorio, por el momento.
Estos documentos permiten confirmar en tiempo y lugar tanto a la víctima como a dos jugadores denunciados en la causa.
Para los jugadores de Vélez, las imágenes los benefician porque “demuestra que la denunciante entró caminando, bien, y salió de la misma forma. Evidencia que no pudieron ocurrir actos de violencia sexual“, según expuso Ernesto Baaclini,abogado de Sebastián Sosa, el arquero, cuarto jugador involucrado en la denuncia.
Las posteriores pericias ginecológicas a la víctima constataron irritación en sus partes íntimas.
La situación de cada uno de los imputados
Mientras Sosa pagó una fianza de 50 millones de pesos, quedó en libertad y regresó a Buenos Aires, los otros tres jugadores recibieron el beneficio de la prisión domiciliaria, que cumplen en Tucumán.
La fiscal Agustina Posse imputó a Osorio de abuso sexual simple y a Sosa de abuso sexual agravado en calidad de partícipe secundario.
En tanto, la situación procesal es más grave para Cufre y Florentín, ya que la fiscal los imputó de abuso sexual agravado por la participación de dos o más personas en calidad de coautores.
Por otra parte, Vélez Sarsfield decidió separar del plantel a los cuatro jugadores involucrados en la investigación judicial. El club de Liniers suspendió sus contratos y se abrió un sumario interno.
Con información de Infobae.
