La Ciudad de Mendoza sigue su marcha rumbo a un modelo económico más ágil, moderno y competitivo. Desde el próximo 1 de julio, más de 60 tasas municipales vinculadas a proyectos constructivos e inmobiliarios serán eliminadas, en el marco de una estrategia integral destinada a estimular la inversión privada y dinamizar el desarrollo urbano. La decisión representa un alivio fiscal de más de $570 millones anuales, que beneficiará especialmente a desarrolladores, constructoras y el mercado inmobiliario en general.
El anuncio fue realizado por el intendente Ulpiano Suarez, quien celebró la aprobación de la medida por parte del Concejo Deliberante. “Se eliminan derechos de inspección y tasas vinculadas a la construcción, permitiendo a quienes deseen invertir en la Ciudad contar con un sistema más ágil, sin costos en aforos ni trámites técnicos”, explicó el mandatario comunal.
La medida contempla la exención de tasas relacionadas con instalaciones eléctricas, sanitarias, conexiones, reconexiones, edificación, transferencia de inmuebles, evaluaciones ambientales, y más de 25 gestiones adicionales. Esto impactará de forma directa en los costos del metro cuadrado construido, uno de los factores que, según el sector, frena nuevos desarrollos.
Además, esta reforma se enmarca en el proyecto “Clima de Negocios Local y Transparencia Fiscal Municipal”, que el municipio implementa junto al Consejo Empresario Mendocino, el BID y CIPPEC. Incluye también la digitalización de trámites, un sistema de indicadores de gestión, mejoras administrativas y la aplicación del silencio administrativo positivo para acelerar habilitaciones comerciales.
“Ya habíamos eliminado 45 tasas que beneficiaron a 3.700 emprendimientos. Ahora damos un paso más, convencidos de que el Estado debe allanar el camino, no obstaculizarlo”, concluyó Suarez.
