Un grupo de arqueólogos descubrió en una cueva del sur de Turquía evidencias que indican que neandertales y Homo sapiens compartieron prácticas culturales hace entre 60.000 y 77.000 años. El estudio encontró que ambas especies fabricaban herramientas casi idénticas, cazaban los mismos animales e incluso recolectaban el mismo tipo de concha marina, un comportamiento que hasta ahora se atribuía únicamente a los humanos modernos.
La investigación fue publicada en la revista científica Proceedings of the National Academy of Sciences (PNAS) y se desarrolló en la cueva Üçağızlı II, un sitio arqueológico considerado clave para reconstruir uno de los momentos más importantes de la evolución humana: la expansión del Homo sapiens fuera de África y su encuentro con los neandertales.
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Las excavaciones permitieron recuperar restos fósiles de ambas especies. Entre ellos aparecieron cuatro dientes y un fragmento de mandíbula pertenecientes a neandertales, mientras que en capas más recientes se identificaron vestigios de Homo sapiens.
A partir de la datación de los sedimentos, los científicos determinaron que los neandertales ocuparon la cueva entre hace 77.000 y 59.000 años, mientras que los humanos modernos llegaron posteriormente, entre hace 59.000 y 47.000 años.
Herramientas casi idénticas
Más allá de que ambas especies habitaron la cueva en momentos diferentes, los investigadores encontraron sorprendentes similitudes en los objetos y restos arqueológicos.
Los dos grupos fabricaban herramientas de piedra mediante la técnica conocida como Musteriense, un estilo característico del Paleolítico Medio que hasta ahora se asociaba principalmente con los neandertales.

Además, los restos de animales hallados en el yacimiento muestran que ambos cazaban prácticamente las mismas especies, entre ellas cabras salvajes, ciervos y jabalíes, lo que refleja estrategias de subsistencia muy parecidas.
Para el equipo científico, estas coincidencias podrían ser el resultado de un intercambio de conocimientos entre ambas poblaciones.
El director de la investigación, İsmail Baykara, sostuvo que los hallazgos sugieren que neandertales y Homo sapiens “probablemente compartieron mucho más que el mismo territorio”. Aunque aclaró que todavía no existe una prueba directa de contacto, consideró que la continuidad en las tecnologías y las prácticas observadas es compatible con una interacción cultural.
El hallazgo que más sorprendió
Uno de los descubrimientos más llamativos fue la presencia, en ambos niveles arqueológicos, de pequeñas conchas del molusco Columbella rustica.
Estas conchas no eran aptas para el consumo por su reducido tamaño, por lo que los investigadores creen que eran transportadas deliberadamente por su valor ornamental o simbólico. Algunas incluso presentan perforaciones que indicarían que fueron utilizadas como cuentas o colgantes.

Hasta ahora, este tipo de objetos se relacionaba casi exclusivamente con el Homo sapiens. Sin embargo, el nuevo estudio demuestra que los neandertales también las seleccionaban y trasladaban desde la costa mediterránea hasta el interior de la cueva.
Ese comportamiento sugiere que ambas especies compartían prácticas culturales que iban más allá de la supervivencia.
Una pieza clave
La cueva Üçağızlı II se encuentra en una región estratégica para comprender cómo se produjo la expansión de los humanos modernos hacia Europa y Asia.
Hace aproximadamente 60.000 años, grupos de Homo sapiens comenzaron una migración masiva fuera de África que terminó llevando a nuestra especie a prácticamente todo el planeta. Durante ese proceso coincidieron con poblaciones de neandertales que ya ocupaban esos territorios.
Hasta ahora, esa convivencia estaba respaldada principalmente por estudios genéticos, que demostraron que ambas especies llegaron a cruzarse y dejaron descendencia.
El nuevo trabajo aportó evidencia arqueológica que permitió reconstruir cómo pudieron haber sido esos contactos y plantea que la relación fue mucho más estrecha de lo que se creía.
