¿Por qué debemos duplicar los sueldos de los policías? A saber: – Porque son servidores públicos con graves responsabilidades. – Porque deben ser profesionales resultantes de una carrera de cuatro o cinco años de estudios universitarios. Y no de cursitos de correr, gritar y tirar al blanco, más otros post de universidades privadas de dudoso rigor académico. – Porque son empleados públicos, no militares de azul. Por lo tanto, no tienen un “ejército enemigo” al que derrotar o del que defenderse, sino una tarea mucho más importante, como es la de dar seguridad a la población.

    Al igual que los médicos, brindan salud, y los basureros, higiene. – Porque son gente que debe decidir en situaciones difíciles, para lo que deben estar preparados y conducidos por políticos que también lo estén. – Porque son importantes civiles conducidos por civiles. A no ser que se armen en corporación, lo que en cualquier oficio es peligrosísimo para la democracia. – Porque son servidores en los que debemos confiar plenamente, sin temer que nos torturen un hijo que salió a la calle sin documentos.

    Porque las filas de esa repartición, la Policía, se deben nutrir de lo mejor de la juventud trabajadora y estudiosa, con vocación de servir y convicciones éticas democráticas. Y no de lo peor del lumpenaje que busca una mera y rápida salida laboral. – Por todo ello, nunca se tratará de ser “contra” o “pro policía”, sino de estar a favor de un Estado que cumpla con sus obligaciones y en el que podamos confiar. Y en la Policía, fundamentalmente.