Realizaremos un cuadro con papel glacé (sí, ese que usabas en el colegio) para agregarle color a una pared. Claramente es algo meramente decorativo y no tiene comparación con un hecho artístico, pero me gusta aprovechar la oportunidad para enseñarles algo más. 

La idea de trabajar con formas geométricas y planos de color proviene de las vanguardias artísticas del siglo XX. Luego se afianza como arte abstracto, movimiento principalmente desarrollado en Estados Unidos luego de la Segunda Guerra Mundial. Para inspirarte podés buscar artistas como Kazimir Malévich (1879- 1935) o Piet Mondrian (1872-1944), ambos precursores de esta estética, y también Kenneth Nolan (1924-2010) o Mark Rothko (1903- 1970).

Si te desperté alguna chispa de interés en el arte abstracto, en este momento está en cartel en Buenos Aires Red, una obra de teatro protagonizada por Julio Chávez, sobre la vida de Mark Rothko. También podés ir a la muestra retrospectiva de Julio Le parc, un moderno de nuestras tierras.

Esta propuesta es absolutamente libre así que animate a jugar con el color y las formas.
 
Materiales
 
– Papel glacé de colores llamativos 
– portarretrato de marco simple de 20 x 30 cm
– hoja A4 y pegamento en barra, opcional

Paso a paso
 
Simplemente tenés que ubicar los cuadrados de colores como más te guste. Si te animas, lo podés hacer como yo, directamente apoyando el lado de color sobre el vidrio. Si te resulta más cómodo, podés pegarlos sobre una hoja A4 con un pegamento en barra.