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Mendoza tuvo en septiembre el changuito de supermercado más barato del país. Una familia de dos adultos y dos menores necesitó $919.551 para comprar una canasta mensual de alimentos y bebidas, según un relevamiento de la consultora Analytica. La provincia también registró el menor aumento interanual.

El estudio ubicó a Mendoza en el último lugar del ranking nacional de precios, por debajo de La Rioja, donde la misma canasta llegó a $931.735, y Catamarca, con $947.194.

En el otro extremo, Santa Cruz encabezó el ranking nacional, con una canasta de $1.067.161. La diferencia con Mendoza fue de $147.610 para una compra mensual compuesta por los mismos productos, marcas y cantidades por empaque.

El relevamiento de Analytica, correspondiente a septiembre de este año, contempla una selección de alimentos y bebidas representativos del consumo de la clase media. Las cantidades fueron definidas para reflejar las necesidades mensuales de una familia tipo.

Hay que destacar que el dato describe la evolución de los productos incluidos en el relevamiento y no necesariamente la del conjunto de los gastos de una familia.

La menor suba mensual

La ventaja provincial también se observó en la evolución de los precios. Según el informe, Mendoza registró una variación mensual del 0,9%, el porcentaje más bajo del país. Neuquén y Río Negro quedaron inmediatamente por encima, ambas con aumentos del 1%.

Las mayores subas se concentraron en el noreste argentino. Chaco encabezó el ranking, con un incremento del 5%, seguido por Corrientes, con el 4,6%, y Misiones, con el 4,2%.

La comparación interanual mostró una diferencia todavía más marcada. En comparación con septiembre del año pasado, el costo de la canasta aumentó un 24,6% en Mendoza, la menor variación entre las provincias relevadas.

Detrás quedaron San Luis, con el 24,9%, y La Rioja, con el 26,1%. En cambio, los mayores incrementos se registraron en Chubut, con el 34,9%; Tierra del Fuego, con el 34,5%; y Chaco, con el 34,2%.

Qué pasó con los precios de los alimentos

Aunque el promedio provincial mostró una variación moderada, los precios no se movieron de la misma manera en todos los productos. El tomate redondo registró en Mendoza un aumento del 30,3% durante septiembre, uno de los incrementos más pronunciados del país para ese alimento.

La cebolla también tuvo una suba importante: aumentó un 24,9% en la provincia. Sin embargo, el incremento fue considerablemente menor que en San Luis, donde llegó al 74,1%, y en San Juan, con el 63,2%.

En el caso de la cebolla, Mendoza estuvo entre las jurisdicciones con menores aumentos, aunque el producto igualmente registró una variación significativa. Río Negro tuvo una suba del 6,5% y La Pampa, del 2,3%.

El arroz, que se había mantenido estable en agosto, también aumentó en septiembre en todas las provincias. Las variaciones se ubicaron mayoritariamente entre el 2% y el 7%, con Santa Cruz por encima de ese rango, con un 8,1%, y San Luis por debajo, con el 1,9%.

La leche registró incrementos de entre el 1% y el 5% en casi todas las jurisdicciones. Las excepciones fueron Chubut, con una suba del 5,2%, San Luis, con el 0,8%, y Tierra del Fuego, donde el precio bajó un 0,3%.

En contraste, el aceite de girasol prácticamente no tuvo cambios. En 17 de las 25 jurisdicciones relevadas, su variación fue inferior al 1%. Las mayores subas se dieron en Santiago del Estero, con el 5,1%; Tucumán, con el 4,9%; y Catamarca, con el 4,2%. Santa Cruz, en cambio, registró una caída del 3,3%.

Los precios y el peso de los salarios

El informe también analiza las diferencias regionales en el costo de vida y su relación con los ingresos laborales. Analytica señala que la Patagonia concentra las canastas más caras, pero también registra salarios promedio más elevados en el sector privado registrado.

Santa Cruz, por ejemplo, combina el changuito más costoso del país con el segundo salario promedio más alto del sector privado registrado, detrás de Neuquén. Según la consultora, las remuneraciones más elevadas compensan parcialmente las diferencias de precios entre regiones.

Para profundizar el análisis, el estudio toma como referencia los salarios del comercio minorista, una actividad que reúne una cantidad importante de trabajadores. Con ese parámetro, advierte que el costo de la canasta representa una proporción significativa de los ingresos y que, en numerosas jurisdicciones, puede superar un tercio de la suma de dos salarios del sector.