La investigación por el robo que terminó con un asaltante baleado por un policía la noche de este lunes en Las Heras sumó un dato central sobre el perfil del herido: Renzo Nicolás Rodríguez, de 31 años, ya era investigado por ataques a conductores de Maxim en la zona del barrio 30 de Octubre y registraba antecedentes en distintas causas penales. Además, había sido trasladado como detenido durante una serie de allanamientos masivos realizados en Las Heras, en el asentamiento 25 de Marzo.
Rodríguez tenía domicilio en esa zona y estaba bajo investigación por hechos de características similares a los que sufrió el efectivo que, al momento del episodio, trabajaba con su auto particular para la aplicación de viajes.
La pesquisa, revelada por El Sol y liderada por la fiscal de Homicidios Claudia Rios, deberá establecer ahora qué participación tuvo el hombre herido en el asalto ocurrido este lunes pasadas las 22 y si existen elementos que permitan vincularlo con otros episodios denunciados por choferes.
Entre los antecedentes que aparecen asociados a Rodríguez figuran investigaciones por robo agravado, encubrimiento, lesiones leves, abuso de armas, resistencia a la autoridad y hurto. También surgió un dato que forma parte de su historial: ya había sido baleado en otro hecho.
El asalto que terminó a los tiros
El hecho de inseguridad ocurrió en la intersección de las calles Democracia y Ameghino, en el barrio 30 de Octubre. La víctima fue un efectivo policial que presta servicios en la Comisaría 7ª y que, fuera de su horario de trabajo, realizaba viajes a través de Maxim con un Fiat Mobi gris.
El uniformado se había desplazado hasta ese sector para buscar un viaje. Al llegar, levantó a dos pasajeros, ambos hombres, y comenzó a circular. Sin embargo, después de avanzar unos metros, la situación cambió: uno de los sujetos lo golpeó en la nuca con un arma de fuego, mientras el otro aprovechó para sustraerle una mochila con pertenencias personales y el teléfono celular.
Dentro de la mochila negra, de tipo táctico, el policía llevaba parte de su equipamiento y vestimenta de trabajo: uniforme, borcegos, pantalón, campera, tricota y camisas, además de otros elementos personales. El celular robado era un Samsung Galaxy S10.
Asalto, golpes y tiros: un policía que trabajaba para Maxim baleó a un ladrón
Un efectivo que presta servicios en la Comisaría Séptima fue abordado este lunes por la noche por delincuentes mientras trabajaba al volante de un auto como chofer de la app de viajes Maxim, en Las Heras, y baleó a uno de…
Tras apoderarse de esos objetos, uno de los asaltantes descendió del vehículo y escapó corriendo hacia el este. El otro permaneció junto al conductor y comenzó a forcejear con él. Según la reconstrucción inicial, también habría intentado quitarle la billetera.
En medio de la lucha, el efectivo consiguió acceder a su arma reglamentaria, la calibre 9 milímetros provista por el Estado, que llevaba debajo del asiento. La utilizó cuando, detallaron fuentes del caso, el otro hombre le apuntaba con un arma con evidentes intenciones de dispararle.
El proyectil impactó en la zona abdominal del asaltante. Herido, el hombre intentó alejarse corriendo, pero cayó al suelo a pocos metros. En ese momento, el arma que llevaba también terminó en el piso, un elemento que fue recuperado y formaba parte de la causa para ser analizado.
Trasladado de urgencia y bajo custodia
Después del disparo, varias personas que se encontraban en el lugar se acercaron para asistir al herido. Finalmente, lo subieron a un vehículo particular y lo trasladaron al Hospital Carrillo, con el acompañamiento de un móvil de la Unidad Especial de Patrullaje (UEP).
En ese centro asistencial, el personal policial quedó a cargo de su custodia. Debido a la lesión, Rodríguez fue derivado posteriormente al Hospital Central, donde permanecía estable y había ingresado a quirófano. Pasadas las 7 de este martes, continuaba internado.
El policía, por su parte, sufrió un corte en el cuero cabelludo como consecuencia de la agresión inicial. Fue asistido en el lugar por personal del Servicio de Emergencias Coordinado (SEC).
El policía quedó aprehendido
Entre las primeras medidas dispuestas por el Ministerio Público estuvo la preservación de las manos del efectivo para la realización de un examen mediante microscopía electrónica de barrido (MEB), una pericia que puede aportar información sobre la presencia de residuos compatibles con un disparo de arma de fuego.
Además, se dispuso su aprehensión y el secuestro del arma reglamentaria que utilizó durante el enfrentamiento. Estas medidas forman parte de las diligencias destinadas a reconstruir las circunstancias en las que se produjo el disparo y establecer si el uso del arma estuvo justificado.
Por la información a la que accedió este diario, el efectivo permanecía aprehendido a la espera de que la fiscal Rios defina su situación procesal. Se analizaba si actuó en legítima defensa.
