Durante mucho tiempo, el agua de limón ha sido promocionada como una ayuda para la salud y el bienestar por algunos médicos e investigadores, e incluso por celebridades como la actriz Gwyneth Paltrow, quien la toma todos los días para desintoxicarse.

Puede parecer falso que la mezcla de limón y agua sea una tendencia en salud, pero cada vez son más los que se sorprenden al constatar los beneficios de esta bebida.

Existen muchos defensores del agua con limón. Entre sus grandes beneficios, ayudaría a mejorar la digestión, desintoxicar el hígado, borrar las manchas de la edad, acelerar el metabolismo, ayudar con la depresión y la ansiedad, aliviar la acidez, proteger del cáncer además de tener efectos antinflamatorios también hay muchos escépticos, pero con que solo haga la mitad de lo dicen que hace, ya sería bastante buena. ¿Quién está en lo cierto?

Las diferencias del agua con limón y el tradicional zumo envasado son bastante obvias, ya que nunca aportará tantos beneficios como algo casero. Además, este último es más barato y no tiene conservantes y aditivos, pero, ¿funciona realmente?

Ayuda al estómago

Muchas de las personas que ingieren esta infusión afirman que el agua con limón, especialmente tibia o caliente, puede ayudar a la digestión y reducir la hinchazón. Los expertos dicen que el ácido cítrico de los limones puede complementar los ácidos estomacales naturales para ayudar a descomponer los alimentos. Esta bebida es una fuente enorme de potasio, un mineral que ayuda a mantaner bajos los niveles de sodio. Así que también está relacionado con la retención de líquidos.

Perder peso

Un estudio del ‘Journal of Clinical Biochemistry and Nutrition’ encontró que los polifenoles de la cáscara del limón impidieron a los objetos de estudio acumular grasa extra durante 12 semanas. Expertos en salud aseguran que “el limón contiene una cantidad importante de fibra dietética, fundamentalmente pectina, que puede ralentizar el vaciado gástrico, favoreciendo la sensación de saciedad y evitando una ingesta excesiva de otros alimentos”.

Tez perfecta

Los limones son ricos en antioxidantes. Estos ayudan a prevenir el daño celular y protegen de los radicales libres (células peligrosas producidas por nuestro cuerpo) que conducen a tener arrugas u otras cuestiones del envejecimiento.

Cierto es que las grandes cantidades de vitamina C, potasio, calcio, magnesio y ácido fólico favorece la cicatrización de las heridas. En este sentido, la vitamina C posee un efecto antioxidante y es indispensable en la producción de colágeno, el cual es necesario para la reparación de tejidos pudiendo mejorar la cicatrización de las heridas cutánea. Sin embargo, que sea un remedio contra el acné es un mito. Aunque el agua con limón tenga beneficios sobre la formación de colágeno y los tejidos de la piel y posea efectos antisépticos sobre algunas bacterias, no existen evidencias científicas que demuestren que pueda favorecer su eliminación.

Combate el resfriado

Existen varias investigaciones que aseguran que la vitamina C y los antioxidantes pueden ayudar a prevenir resfriados y reducir la inflamación en todo el cuerpo. Es probable que beber mucha de esta agua durante un largo periodo de tiempo haría notar realmente una diferencia en las inflamaciones, pero es muy difícil medir el impacto en nuestro sistema inmunológico a corto plazo.

Además de que la vitamina C ayuda a tu cuerpo sintetizar los glóbulos blancos, esenciales para el correcto funcionamiento del sistema inmunitario, los expertos explican que el agua con limón también “contiene ácido cítrico, málico, acético y fórmico, potenciadores de la acción de esta vitamina y poseedores de una acción antiséptica”, es decir, que ayudan a combatir bacterias y otros agentes patógenos que amenazan al organismo.

Salud bucal

Como lo mencioné antes, el agua de limón tiene propiedades antibacterianas que eliminan también bacterias de la boca, eliminando el mal aliento. Alivia los dolores de muelas y la gingivitis. También ayuda a blanquear los dientes para que luzcas una sonrisa perfecta.

Por último, la “fórmula” de este elixir de vida depurativo y energético es muy sencilla: un vaso de agua fría o tibia más el jugo de medio limón, y de ser posible sin azúcar. ¿Y cuándo tomarla? Es recomendable  beber un vaso todo el año, cada mañana y en ayunas.