¿Por qué será que todos los males que puede producir la democracia se curan con más democracia? ¿Por qué será que los errores de la democracia carecen de importancia respecto de los de la dictadura? ¿Por qué será que el camino más corto para arruinar un país es la dictadura? ¿Por qué será que nunca hemos repudiado nuestra deuda externa?
¿Por qué será que nuestro Gobierno desprecia la realidad que lo contradice? ¿Por qué será que aún no hemos entendido que para salir de la pobreza se necesita crear trabajo y no subsidios? ¿Por qué será que, para el Gobierno, la culpa es siempre ajena? ¿Por qué será que por más palabras engañosas que se empleen para tapar la realidad (corralito, sintonía fina, crecimiento negativo, reordenamiento de precios), la realidad castiga a los que menos tienen?
¿Por qué será que para un sindicalismo peronista no hay nada peor que un gobierno peronista? ¿Por qué será que a la CTA no le dan el reconocimiento que reclama? ¿Por qué será que la Anses no tiene dinero para pagar el 82% a los jubilados y sí para financiar 100.000 viviendas? ¿Por qué será que aún no se ha modificado la Ley de Entidades Financieras de la dictadura?
¿Por qué será que viene disminuyendo el superávit fiscal? ¿Por qué será que nuestro Gobierno no ha entendido que gobernar es convencer, persuadir y también dialogar? ¿Por qué recién ahora nos dimos cuenta “de que pasados los 300 kilómetros, el costo del transporte de carga en camión se encarece; entonces debe realizarse vía ferrocarril”?
