Lamentablemente, tenemos que denunciar hechos que siguen pasando y nos alejan de una sociedad con justicia social y respeto por los derechos humanos para todos. La Policía de Mendoza sigue siendo protagonista de hechos cotidianos que no podemos dejar pasar y permitir, debemos exigir al Estado que se encargue de estar presente y ocuparse del accionar de muchos policías de Mendoza.

  Cotidianamente, vemos cómo en el microcentro se siguen dando situaciones de razias policiales a jóvenes y niños sin motivo alguno, la Policía detiene por horas a decenas de jóvenes que transitan por el microcentro, el mejor motivo y la excusa es averiguación de antecedente; además, siempre el “sistema” que permite hacer esta averiguación de manera rápida “esta caído”.

   En este caso quiero contar un hecho que vivimos y me preocupa demasiado, ya que tiene que ver con la falta de capacitación y capacidad de la Policía y el mal funcionamiento de los programas que deberían ocuparse de los niños y adolescentes en situación de riesgo que deambulan por las plazas céntricas. Además, la inexistente articulación del Gobierno para resolver problemas y dar soluciones. Estábamos en los puestos de venta de la revista Donde Topa en plaza Independencia cuando pudimos observar que tres policías se llevaban detenido a un niño, de los llamados “niños de la plaza”.

   Intervenimos en ese momento, pidiéndoles explicaciones a la policía por tal detención y estos contestaron que el niño se estaba drogando por ello se lo llevaban a la Comisaría 3ª. Les explicamos que no podían detener a un niño y que el procedimiento correcto sería proteger al mismo y llamar al Servicio de Protección de Derechos. La policía sorprendida se detuvo en su accionar pero sin saber qué hacer y desconociendo absolutamente el Servicio de Protección de Derechos y sin saber cómo actuar.