Un grupo de obreros realizó un increíble descubrimiento durante una obra en Flandes, Bélgica: detrás de una pared de un antiguo sótano encontraron un tesoro compuesto por monedas y lingotes de oro cuyo valor estimado ronda los 9 millones de euros.

El hallazgo se produjo mientras los trabajadores realizaban tareas de renovación de las tuberías del inmueble. Al derribar parte de una pared, descubrieron una bolsa emparedada que había permanecido oculta durante décadas.

Kobe, un trabajador de apenas 18 años, relató a la radiotelevisión pública belga VRT que la primera reacción fue de “incredulidad y asombro”. Mario, el encargado de la obra, aseguró que había tantas monedas y lingotes que resultaba imposible pensar en quedarse con ellos.

Un tesoro bajo custodia policial

Tras el descubrimiento, los trabajadores dieron aviso a las autoridades. La fortuna fue retirada del inmueble, inventariada y trasladada a una caja fuerte de alta seguridad perteneciente al Gobierno federal belga.

La Policía de Flandes Oriental también realizó un registro completo del lugar para determinar si había más objetos de valor escondidos en la construcción. Según las autoridades, no quedó ningún tesoro por encontrar.

Ante la repercusión del caso, la Policía incluso pidió a la población que no intentara ingresar al edificio en busca de más oro. La obra permanece vallada y entrar al lugar, además de ser peligroso, está prohibido.

¿A quién pertenecían los millones en oro?

La investigación para determinar el origen del tesoro quedó en manos de la Fiscalía de Flandes Oriental. Una de las principales hipótesis apunta a la familia Van Assche, una antigua familia adinerada de la zona que hizo su fortuna principalmente a través de negocios relacionados con la cerveza, la hostelería y los bienes inmuebles.

El historiador y exalcalde de Dendermonde, Piet Buyse, señaló que los Van Assche poseían el único edificio de aquella época que todavía se conserva en la calle donde fue encontrado el oro.

Las puertas de hierro del inmueble todavía conservan las iniciales de la familia, una de las pistas que alimentan la teoría sobre el origen de la fortuna.

Según la investigación histórica, el último integrante de la familia Van Assche que contrajo matrimonio fue Theofiel. Tuvo tres hijos, pero ninguno habría dejado descendientes conocidos.

La propiedad pasó posteriormente a manos de sacerdotes y, tras la muerte del último descendiente de la familia en 1982, fue donada a la Abadía de Dendermonde. Todo indica que el tesoro permaneció oculto durante décadas sin que nadie supiera de su existencia.

Por qué la familia habría escondido el oro

El historiador considera que el tesoro habría sido acumulado después de la Segunda Guerra Mundial, cuando los Van Assche ya habían conseguido construir una importante fortuna.

Una parte de ese patrimonio habría sido convertida en oro, posiblemente como una forma de proteger el dinero frente a las turbulencias económicas. El oro era considerado entonces un activo de refugio y una manera de preservar el patrimonio familiar.

Ahora, los investigadores deberán establecer con mayor precisión cuándo fueron acuñadas las monedas y cuándo se fabricaron los lingotes para determinar el origen exacto del tesoro.

Qué pasará con los 9 millones de euros

El destino de la fortuna todavía es incierto. La legislación belga contempla un plazo de cinco años para que el propietario legítimo pueda reclamar un tesoro encontrado.

Durante ese período, el oro permanecerá bajo custodia de las autoridades y ni los trabajadores que lo descubrieron ni el actual propietario del inmueble podrán disponer de él.

Si durante esos cinco años no aparece ningún heredero que pueda acreditar sus derechos y tampoco se demuestra que el dinero tenga un origen delictivo, la legislación establece que el valor del hallazgo deberá repartirse entre quien encontró el tesoro y el propietario actual del inmueble.

Actualmente, el edificio pertenece a CAW Oost-Vlaanderen, una plataforma dedicada a los servicios sociales que está renovando completamente el lugar para convertirlo en oficinas y espacios de alojamiento.