La mística Piedra Isidris se ubica en El Challao (Las Heras).

Alrededor del mundo, varias personas afirman sentir una conexión profunda con distintos espacios naturales que no encuentran una explicación en lo que puede medirse con los sentidos tradicionales.

Estos lugares energéticos, llamados así por la atracción que generan en las personas sensibles a las energías y sus efectos a nivel conciencia, son puntos de peregrinaje y sitios especiales, elegidos principalmente para meditar.

Mendoza, con su elevado nivel respecto al mar y su naturaleza de montaña, es un sitio que posee varios sitios energéticos, algunos con una gran popularidad en todo el país.

¿Cuáles son los principales lugares energéticos de Mendoza?

Las personas que buscan cargarse de energía y poder identificar las vibraciones en su interior, suelen valorar principalmente La Piedra de Isidris, cercana al Cerro Arco.

Este sitio, considerado popularmente como un portal a otra dimensión tras el libro que publicó con su experiencia la mendocina Verónica Lizana, es accesible tras una caminata de más de 5 kilómetros, pero sus fanáticos aseguran que vale la pena pasar tiempo en este lugar energético.

El paisaje resulta ideal para aquellos que buscan claridad mental junto con un desafío físico. Se cree que esta influencia energética fue la que atrajo en su momento a comunidades indígenas mucho antes de que fuera conocido por su energía única.

La Pampa del Durazno queda en Tunuyán.

Un poco más alejado de la Ciudad de Mendoza, se encuentra La Pampa del Durazno, un sitio rodeado todavía por más naturaleza y menos urbanización, haciéndolo un lugar energético ideal para desconectarse.

Situada en el departamento de Tunuyán, sus adeptos la reconocen como un vórtice energético, al punto de señalarlo incluso como un sitio de interés para ovnis y entidades metafísicas. Un dato no menor relacionado a esta idea de portal es que durante varios años la zona fue la elegida por los arrieros para cruzar hacia Chile.

Este lugar energético es una llanura en la base del Cerro San Pedro, por lo que además se afirma que encierra rituales milenarios que practicaron los huarpes hace miles de años.

Como suele ocurrir con otros lugares energéticos, a La Pampa del Durazno, ubicada cerca del Manzano Histórico, se le atribuyen propiedades curativas a quienes meditan en estas inmediaciones.

En alta montaña

Finalmente, San Alberto es el tercer paraje que se destaca por ser un lugar energético de renombre en Mendoza. La ubicación no es casualidad: se encuentra en Uspallata, siendo un valle que roba suspiros por el increíble paisaje que posee.

Además de recargarse con la energía de la naturaleza, se dice que los visitantes pueden percibir que es un lugar energético de importancia, especialmente en luna llena, debido a la altura en la que se encuentra el valle.

De hecho, el camino en el que se encuentra también conduce, después de varios kilómetros, hacia el Complejo Astronómico El Leoncito, en la provincia de San Juan, por lo que toda la zona de Uspallata resulta idónea para quienes buscan disfrutar de estas experiencias.