Te presentamos los doce lugares más coloridos de México, donde te verás envuelto en una mágica mezcla de cultura, sabor y, por supuesto, color.
Isla Mujeres, Quintana Roo
Para llegar a esta isla, puedes tomar un ferry desde Cancún. Lo que obtendrás a cambio vale mucho más que lo que cuesta el boleto. Este legado maya te recibirá con hermosas playas, comida deliciosa y calles tranquilas, todo rodeado de color, tanto fuera del agua, con hermosas casas de colores, como dentro de ella, con arrecifes y el azul turquesa del mar caribeño.
Izamal, Yucatán
Amarillo. Amarillo por doquier. Este pueblo mágico fue coloreado uniformemente con este tono ocre, donde los visitantes se sumergen en una cultura tranquilamente colorida. Debe su nombre a Zamná, “rocío del cielo”, un mítico sabio, instructor de los mayas. Es conocida como la Ciudad de los Cerros, por contar con estructuras arqueológicas importante, como las 5 pirámides mayas localizadas en su territorio, y como La Ciudad de las Tres Culturas, ya que este mágico pueblo caribeño tiene una herencia cultural de la época prehispánica, de la época colonial y del México contemporáneo. Y aún así logró unificarse y hacerse una sola bajo el mismo increíble color, imitando, como su nombre lo indica, al rocío del cielo, a los rayos del sol.
Campeche, Campeche
San Francisco de Campeche es una de las pocas ciudades amuralladas del continente americano, y es la única en el país. Su patriminio histórico también le ha concedido convertirse en Patrimonio de la Humanidad por parte de la Unesco. Los templos barrocos coloniales adornan este increíble destino, el cual te ofrece todos los colores típicos de México, para ser disfrutados en una hermosa tarde por el malecón.
Palizada, Campeche
Por supuesto, el resto de Campeche no podría quedarse atrás. Este pueblo mágico cuenta con una hermosa arquitectura francesa, con techos tejados y el río Palizada adornando sus paisajes. ¿La historia detrás del color? Este hermoso lugar sirvió como refugio para piratas en los tiempos coloniales. Su magia y color compiten con la capital del mismo estado.
San Cristóbal de las Casas, Chiapas
Este pueblo mágico es considerado la capital cultural del estado de Chiapas. Gracias a su bella arquitectura colonial, sus vívidos colores, las vestimentas típicas de tzeltales y tzotziles, la excelente gastronomía y las fiestas populares se le ha otorgado el título de El Más Mágico de los Pueblos Mágicos de México. Sus angostas calles empedradas, las pintorescas casas, tiendas y mercados, y la colorida catedral están esperando tu visita.

Oaxaca, Oaxaca
Ostenta una cultura rica en todos los aspectos mexicanos. Con un Centro Histórico colonial, incluyendo el Zócalo, la Catedral, el Centro Cultural Santo Domingo, la ciudad te recibirá con los brazos abiertos. Si vas en el mes de julio, la celebración de la Guelaguetza te llenará de colores y sabores completamente mexicanos. Aquí te esperan las famosas playas, como Mazunte, Zipolite, o la Playa Del Amor, la zona arquitectónica zapoteca Monte Albán, y Hierve el Agua, las conocidas cascadas petrificadas formadas hace miles de años por agua con alto contenido mineral, las cuales son ahora un balneario natural de aguas termales, localizadas a la orilla del vacío. Oaxaca abre sus puertas a los turistas con aromas, sabores, y colores típicos, todo rociado con la magia de esta hermosa ciudad.
Tlacotalpan, Veracruz
Este puerto ribereño es conocido como la perla de Papaloapan. Te adentrarás en portales clásicos, calles anchas, columnas y arcos adornados por doquier, y una mezcla de tradición española y caribeña. Aquí podrás conocer el Centro Histórico, declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco, dar paseos por el río Papaloapan, disfrutar de los festivales anuales de música jarocha, y pasear por el Malecón, donde los portales y las casas de vívidos colores y tejas rojas adornan el costado del río.
Guanajuato, Guanajuato
Un exquisito destino colonial, donde las leyendas cobran vida. La Llorona, el Callejón del Beso, la Calle del Truco, las momias y el Pípila. Esta ciudad recibe su nombre del purépecha, y significa “lugar montuoso de ranas”, por los cerros que rodean la ciudad. Recorrerla es increíble, ya que el visitante se convierte en uno con la ciudad, y se vuelve parte de la leyenda.
Costa Careyes, Jalisco
Hermosas fachadas, decoración colorida y arquitectura mediterránea. Este pueblo es tan hermoso que ha adornado las portadas de varias revistas y libros. Por si fuera poco, Costalegre ofrece a quien lo visite envolverse de más y emocionantes colores por medio del snorkel, el buceo, el kayak, el windsurfing, y más.
Ajijic, Jalisco
Este pueblo es un tranquilo refugio para quien lo necesite. El arte, la música y los eventos culturales convergen para ofrecerte conciertos, exposiciones y muestras excelentes de gastronomía. En sus hermosas calles empedradas encontrarás pintorescas joyerías, galerías, tiendas tradicionales, y vecinos con las puertas abiertas de par en par. El lago Chapala, las bugambilias y las arboledas ornamentan este increíble lugar.
Sayulita, Nayarit
En la Bahía de Banderas se encuentra este tesoro del Pacífico mexicano. Este pequeño pueblo es el escape ideal para los surfistas y amantes de la playa. Es un lugar donde al respirar, los colores cobran vida, y siempre hay gente pasándola bien. El ambiente está repleto de mercancías coloridas, sobre todo de artesanías típicas huicholes, de convivencia en la plaza central, y de una bohemia tranquilidad.
San José del Cabo, Baja California Sur
Esta encantadora ciudad era una parada obligada para cualquier expedición, dado su famoso manantial de agua dulce. Su estilo tradicional contrasta con el modernismo de Cabo San Lucas, la ciudad a la que está unida por medio de un corredor turístico de 32 km de longitud. Sus colores y tranquilidad son lo que brinda la magia a este lugar, con la iglesia de San José, sus galerías de arte, artesanías huicholes locales, y su increíble historia.
