Entre Hendaya (Francia), Irún y Hondarribia (España), discurre el río Bidasoa. Sería injusto decir que les divide, porque durante siglos el río ha sido compartido por españoles y franceses, aunque también haya sido frontera caliente en determinados momentos de la Historia.
En uno de los tramos del Bidasoa, encontramos una pequeña isla: la Isla de los Faisanes. No llamaría mucho la atención del visitante si no supiéramos su historia y su peculiar condición: se trata del condominio territorial más pequeño del mundo. Un territorio compartido entre Francia y España que se reparten su propiedad a partes iguales: seis meses cada una.
Un dato peculiar ya que dependiendo de cuándo visites la zona, estarás viendo territorio español o francés. Francia y España comparten la jurisdicción de la isla, asumiendo Francia la soberanía durante los meses de agosto, septiembre, octubre, noviembre, diciembre y enero. España, por su parte, controla la isla en febrero, marzo, abril, mayo, junio y julio.
No hay puente que cruce la isla. Y no lo había tampoco en 1659 cuando se escribió en este lugar un capítulo importante para la historia europea con la firma aquí del Tratado de los Pirineos.

Hoy poco queda de aquellos lujos y personajes históricos. Tan sólo un monolito que recuerda el Tratado de Paz.
Por cierto, en la Isla de los Faisanes no hay ni ha habido nunca faisanes (salvo los que se cocinaran para la gran boda). Se le llama así por los faisants, los campesinos que se encargaban de drenar los juncales para cultivar a la vera del río.
