Las tendencias de la temporada parecen apuntar hacia el mismo aliado: el vestido. Su versatilidad, la variedad de morfologías y su amplitud cromática no sólo nos permiten armar looks aptos para cada momento del día, sino que además simplifican nuestras opciones para combinar, haciendo de la elección de vestimenta una tarea más fácil.

En este caso, vamos a concentrarnos en tres variantes de vestidos que marcan tendencia en las capitales internacionales:
 
1. Chic Neutral

Del blanco al marfil, pasando por el off white y el crudo: esta gama de tonalidades tiene el pasaporte asegurado entre nuestros básicos de armario, aportando notas de frescura y luminosidad a nuestros conjuntos de verano. 

Podemos optar por distintos largos (maxi vestidos, vestidos midi o vestidos cortos) y combinarlos con sandalias o hasta zapatillas canvas. 

La clave es ensamblar comodidad con naturalidad.

2. Negro + Negro

El clásico vestido negro se renueva apelando a los cortes rectos, las sandalias y los mocasines. También podemos sumar cinturones para marcar la cintura, o maxi bolsos para complementarlos con un toque de funcionalidad.

3. Inspiración navy

El estilo navy hace su regreso para aportar sofisticación y elegancia en combinación con nuestros básicos de armario, bandoleras, flats y hasta lentes de sol; todo evoca a un verano inolvidable en el que la elegancia y el confort forman una alianza de ensueño.

 

Imágenes: Pinterest, W Mag.

Lo importante es adaptar las tendencias a nuestro estilo personal, para que armar los conjuntos de verano se convierta en un juego de inspiración: desde Audrey Hepburn en Vacaciones en Roma, hasta íconos contemporáneos como Olivia Palermo y Keira Knightley, o inclusive música de Serge Gainsbourg de fondo; todo vale.