El color rojo tiene la virtud de aportar vida a cualquier ambiente donde se utilice. En el jardín, creará un espacio de estilo colonial.
Algunas ideas para decorar tu casa
Pared en rojo anaranjado, que se destaca más con la puerta verde. Los colores opuestos generan fuertes contrastes. Tonos pasteles, casi apagados, provocan tranquilidad y calma, sin dejar de ser un interesante toque de color.

El verde vital de las plantas abraza y define los lugares. El rojo de los geranios sobresale entre su opuesto y el gris de la granza. Pared con textura, el rojo se suaviza hacia el rosado y el botellón verde transforma la luz.

Paredes rojo cálido, más pinceladas de amarillo y verde en este pequeño espacio. Se destaca el follaje de las plantas, el verde entre altos muros. Monolito revestido en cerámicos rojos que funciona como ducha en un angosto y largo balcón.

Flor de ceibo, nuestra flor nacional. La exótica forma de una Passiflora sp. que flota en un cuenco de piedra. Entre las hojas amarillas del malus cuelga una pequeña manzana.

Un lugar entre paredes se aprovechó para armar una fuente revestida en el deck que parece subir del piso. La pared roja da vitalidad y contribuye a dar verticalidad. (Eugenia Anaya) | Círculos de acrílico que proyectan luces de colores. (Gisella Parisi, Martín Lopez Uhalde, Alejandro Alonso para Estilo Pilar 2008).

En este espacio de paisajismo, las paredes enmarcan las vistas y las aberturas dejan entrar la luz. El verde acentúa el espesor. Las reposeras apoyan sus colores en el piso.

Pérgola realizada con lona roja, en tramos espaciados que dejan que el sol entre mientras dibuja sombras en el lugar de estar. Un almohadón rojo brillante entre tanta madera es el elemento que da luz y energía en un espacio monocromático.

Cerco de troncos pintados de color lila. Las flores de vidrio saltan por todo el espacio.

