En Monte Grande, su lugar, en el partido de Esteban Echeverría, Walter “Chuchu” Ledesma decidió mostrar una nueva faceta: la solidaria, a través de un comedor comunitario.

Después de haberse vuelto viral en Navidad a partir de un video en el que se lo ve bailando, y de haber participado en un videoclip de la influencer La Chabona, este es un nuevo paso para Chuchu.

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El comedor está frente a su casa, en la calle Amat entre Salto y los Jazmines, del barrio Las Colinas de Monte Grande.

“La apertura fue Impresionante. El primer domingo se les dio su vianda a 200 familias de Monte Grande”, cuenta Juan Fernández, cuñado y mánager de Chuchu.

La decisión de habilitar el espacio para ayudar a los vecinos surgió a partir de las necesidades evidentes en el barrio, que se hicieron más fuertes en situación de pandemia.

Y cobra más valor si se tiene en cuenta que, más allá de su repentina y módica fama, Ledesma no es alguien a quien le sobre la plata.

“A Chuchu le surge la idea del comedor más que nada desde el lugar de haber pasado necesidades”, afirma su cuñado.

A que, más allá de su retraso madurativo, “Walter siempre fue un chico muy bondadoso, y lo suficientemente inteligente para ver y entender que hay mucha gente en situación de calle y pobreza”. 

De esta forma, con la colaboración de su familia y otros vecinos de la localidad fue que se hizo realidad este proyecto.

Con donaciones de alimentos y utensilios de cocina, empezaron a construir esta organización solidaria que recibe a todos en Monte Grande sin distinción alguna y tomando todas las medidas preventivas respecto de la pandemia de coronavirus.

De hecho, según cuentan, no es solo comida lo que se entrega sino que también brindan objetos de higiene personal como alcohol en gel y barbijos.

“El comedor arranca todos los domingos a las seis de la mañana con todas las preparaciones para tener lista la vianda a la una del medio día y que la gente pueda almorzar algo calentito”, cuenta Fernández. “Próximamente se estará dando también cena de lunes a viernes”.

Ahora, “Chuchu” no solo esta colaborando con el comedor, sino también uniéndose a múltiples causas comprometidas con la sociedad.

“Si hay alguna situación difícil y Chuchu puede colaborar, ahí estará”, relata su cuñado.

Al principio, dice, dudaban de cuánta gente se acercaría al comedor. “Pensábamos que no iban a venir muchos”, admite Juan.

Pero el último domingo de abril, cuando arrancaron, fue una sorpresa que hubiera más de 200 personas.

“Chuchu está súper feliz de poder ayudar desde su lugar a los que más necesitan a través de la caridad y el amor, sin pensar en generar dinero o alguna retribución. Es solo una parte de sus sueños, esto recién comienza, aún faltan muchas metas y sueños más por cumplir”, concluye Fernández.