A pesar de que están en las góndolas desde hace unos años, las lentejas turcas son una rareza. Siempre que las he preparado todo el mundo me llena de preguntas. Son lindas, coloridas y exóticas. Además de estar llenas de propiedades buenas para el cuerpo nos levantan un plato de comida y lo convierten en una experiencia. Si podemos llenar nuestras mesas de alimentos genuinos y saludables, haremos algo mucho más importante que cocinar. Eso es algo sobre lo que siempre me gusta enfatizar.  Cocinemos, compartamos el ritual y alimentemos nuestro cuerpo con productos de calidad.

Seducen por su hermoso color. ¡Ojo con pasarlas de cocción!

Esta variedad de lentejas tiene algunas características especiales: primero el color, segundo si las observamos bien, veremos que no tiene la capa final por lo que serán más fáciles de digerir. Además no llevan la misma cantidad de tiempo de cocción que las tradicionales, ni tampoco remojo, por lo que nos vamos quedando sin excusas para prepararlas. Se cocinan entre 8 y 12  minutos y desgraciadamente, pierden algo de su hermoso color. Si te pasás de cocción se desarman. Son muy utilizadas en la cocina de la India, donde consumen gran cantidad y variedad de lentejas y las llaman dal, dhal o daal.  Las preparan como guisos especiados y a veces agridulces. En muchas ocasiones las combinan con arroz para complejizar el aporte proteico.

Entre sus características destacan su gran aporte de hierro, zinc, selenio, hidratos de carbono, proteínas, vitaminas B1 o tiamina, etc. Además de ser una fuente de fósforo, manganeso, y ácido fólico.

En la cocina se pueden preparar en: guisos, salteados, sopas cremas, ensaladas, patés, y de la misma forma que usarías una lenteja normal. A mí me encanta usarla como guarnición en una cena elegante, cuando queremos lucirnos. Las preparo como si hiciera un risotto. Salteo cebollita, agrego las lentejas turcas lavadas y voy agregando caldo. Lo podes terminar con crema de leche, de coco y servir como acompañamiento, de un pescado grillado y unas hojas verdes. ¡Plato digno de un gran chef!

En la degustación: Las herví durante 10 minutos y las enfrié rápidamente. Sal y aceite de oliva.

Lentejas turcas, o rojas o rosadas.

Aroma: especiado pero suave

Sabor: Fresco, untuoso, riquísimas.

Textura: Crujiente, delicada, explotan en la boca.

Precio: $80 el kg. 

¿Lo llevamos a casa? Sí, para alguna ocasión especial, para una cena de cumpleaños, invitar a amigos a cenar y lucirnos. Es una pena que en nuestro país todos estos insumos sean tan caros. En otras partes del mundo son accesibles y de uso cotidiano.