El presidente Javier Milei. Credit: NA

SLB, una de las mayores empresas globales de servicios petroleros, confirmó este sábado que no participará ni tiene previsto participar en proyectos hidrocarburíferos en las Islas Malvinas ni en los espacios marítimos circundantes. Es la primera reacción concreta de una compañía de peso internacional a los anuncios que realizó el jueves el presidente Javier Milei y al Decreto 868/2026 publicado en el Boletín Oficial.

“SLB, en atención a lo establecido por Decreto 868/26 del Poder Ejecutivo Nacional, reafirma su compromiso con el cumplimiento de las normas vigentes”, señaló Schlumberger Argentina en su comunicado. La empresa, con presencia en más de 100 países, tiene importantes negocios en la Argentina: en marzo firmó un acuerdo con YPF para incorporarse al Instituto Vaca Muerta, y mantiene contratos con Vista Energy y otros operadores en la cuenca neuquina.

La decisión de SLB no sorprende del todo -al igual que Halliburton y otras grandes de servicios, se había mantenido al margen del proyecto Sea Lion-, pero adquiere relevancia porque formaliza públicamente su posición tras la sanción del decreto. La norma prohíbe a quienes operan o están habilitados a operar en Argentina la participación directa o indirecta en explotaciones sin autorización argentina en la plataforma continental, y extiende ese alcance a transacciones financieras, logísticas, técnicas, comerciales y de consultoría.

Según el petrofísico argentino Juan Carlos Glorioso, que trabajó en YPF y supervisó servicios de Schlumberger, las medidas podrían “actuar de freno para el proyecto Sea Lion”. “No será fácil para Navitas conseguir empresas de servicios líderes que no operen en Argentina. Y las que quedan les pueden significar un riesgo técnico para la operación offshore”, señaló. También advirtió un posible efecto colateral: “Dado que la explotación de Vaca Muerta demanda ingentes capitales internacionales, veremos si el Reino Unido no se las arregla para trabar esos movimientos”.

La reacción contrasta con la de las titulares del proyecto Sea Lion. El viernes, Navitas Petroleum (65%) y Rockhopper Exploration (35%) expresaron que las sanciones argentinas no modificarán su cronograma y que seguirán adelante. Sin embargo, surgió un dato antes inadvertido: uno de los cuatro contratos comerciales que Navitas firmó para poner en marcha Sea Lion es con la neerlandesa Bluewater Energy Services, la misma empresa que proveyó boyas flotantes para el oleoducto Vaca Muerta Sur, lo que la deja potencialmente alcanzada por el decreto.

Milei celebró la noticia a su manera. Publicó en X un escueto “TMAP!”, la sigla que utilizó durante su campaña para expresar “Todo marcha acorde al plan”, sin agregar más comentarios.