El gobernador Alfredo Cornejo y el ministro de Hacienda, Víctor Fayad.

La calificadora Moody’s Local Argentina confirmó la calificación crediticia de la Provincia de Mendoza en A-.ar, con perspectiva estable, tanto para el emisor en moneda local como para los distintos instrumentos de deuda evaluados.

El análisis de Moody’s ponderó especialmente el historial de disciplina fiscal de Mendoza, aunque reconoció un deterioro en las cuentas durante 2025. Otro de los factores considerados fue la elevada proporción de ingresos propios en comparación con otras jurisdicciones, una característica que la calificadora vincula con la diversificación de la economía mendocina.

La evaluación también puso el foco en el perfil de vencimientos de la deuda provincial. Actualmente, la mayor parte del endeudamiento de Mendoza continúa denominado en moneda extranjera, por lo que la provincia deberá recurrir a distintas fuentes de financiamiento para afrontar los vencimientos de capital de los próximos años y, al mismo tiempo, sostener niveles adecuados de inversión en obra pública.

Sin embargo, Moody’s destacó como aspecto favorable que durante el último año Mendoza redujo la participación de la deuda en moneda extranjera sobre el total, disminuyendo así su exposición al riesgo cambiario.

La calificadora identificó como fortalezas crediticias la diversificación de la economía local, que sostiene la recaudación de recursos propios, y los márgenes operativos y resultados fiscales registrados durante los últimos años.

Al mismo tiempo, marcó dos debilidades: la todavía considerable exposición a deuda en moneda extranjera y el débil ambiente operativo de la Argentina, un factor que afecta al conjunto de las provincias.

El informe incorpora además una perspectiva de normalización gradual del escenario económico durante 2026. Moody’s señaló que los gobiernos regionales argentinos atravesaron en 2025 un deterioro significativo de sus métricas fiscales, posiblemente relacionado con las dificultades para recuperar la actividad económica. Para este año, su escenario base contempla una mejora gradual de las principales variables económicas.

La calificación podría mejorar si Mendoza consigue incrementar de manera sostenida la proporción de ingresos propios y continúa reduciendo el peso de la deuda en moneda extranjera. En sentido contrario, la agencia advirtió que un deterioro sostenido de los resultados fiscales o mayores presiones de liquidez para afrontar vencimientos de corto plazo podrían derivar en un deterioro de la evaluación crediticia.

La deuda en dólares, el principal punto de atención

Aunque Moody’s mantuvo la nota y la perspectiva estable, el informe deja planteado uno de los principales desafíos financieros para Mendoza: la exposición al endeudamiento en moneda extranjera. La provincia deberá administrar los próximos vencimientos de capital procurando preservar el equilibrio entre el acceso al financiamiento y el nivel de inversión pública.

La agencia valoró que Mendoza haya comenzado a reducir esa exposición, pero también señaló que la provincia todavía deberá acceder a diferentes fuentes de financiamiento. La evaluación, por lo tanto, combina una lectura favorable sobre la fortaleza fiscal estructural de Mendoza con una advertencia sobre las obligaciones financieras futuras y el contexto macroeconómico nacional.