Para celebrar el 25 de mayo, traigo un dulce que nunca pasa de moda, conocida como pastafrola o pasta frola, una clásica tarta argentina para la hora del té. Esta es una versión mejorada donde usamos menos harina y reemplazamos las proporciones con almidón de maiz y agregamos un poco más de manteca, para que salga una masa mucho más tierna.
INGREDIENTES
150 gr de manteca
120 gr de azúcar
1 yema
1 huevo
150 gr de harina
100 gr de almidón de maíz
1 cucharadita de polvo de hornear
1 pizca de sal
300 gr de dulce de membrillo o dulce de durazno
PREPARACIÓN
Batir la manteca con el azúcar hasta blanquear. Agregar la yema y el huevo y seguir batiendo hasta homogenizar. Incorporar la harina y el polvo de hornear y la sal. Formar una msa tierna sin amasar demasiados. Si hace falta incorporar un poquito más de harina.
Posteriormente con ⅔ de la masa forrar la tartera y dejar estacionarla un rato en la heladera.
Si usas dulce de membrillo, cortarlo en trocitos y colocarlo en una cacerolita junto con dos cucharadas de azúcar y un chorrito de aguar. Revolver continuamente sobre el fuego hasta que todo el dulce se funda como una mermelada espesa. Retirar y dejar entibiar.
Sacar de la heladera el molde forrado con la masa y rellenar con el dulce. Luego con la masa sobrante cortar tiras finas y cubrir sobre el dulce, haciendo un enrejado.
Terminar los bordes prolijos y cocinar en horno a 180° durante 30-35 minutos. Dejar enfriar en el molde, cortar y servir.
Tené en cuenta que podés variar a tu gusto el relleno, dulce de membrillo, durazno, batata, dulce de leche, ¡cualquiera queda bien!
