“Audiófila, cantante, amoral, extra-vagante. Cocinera, viajera empedernida. Buscadora de sabores, de condimentos, de texturas.Aprendiz en permanente formación. Música todo el tiempo”. Estas son parte de las tantas cualidades que se plasman en el perfil de Rock’N’Fork, la web site de Deborah de Corral, lugar en donde se conjugan dos de las pasiones que movilizan a esta talentosa artista, como es la música y la cocina.

Invitada por Palmares Open Mall a nuestra provincia para celebrar el Día de la Mujer como parte de las acciones especiales para clientas y amigas realizadas por este centro comercial, Deborah realizó un excelente e íntimo show unplugged en donde junto a la guitarra de Nico Porta, compartió covers clásicos de los ’80 y ´90 acompañados por temas de su autoría. Sin embargo, antes de ello, una “eternamente joven” Deborah de Corral se permitió dar parte de su tiempo -entre flashes de prensa y pedidos de autográfos – para contarnos un poco más de su vida; esa hoja de ruta que a sus jóvenes 40 años ha transitado por el mundo en busca de grandes experiencias.

Con una exitosa carrera como modelo que la llevó a ser una de las modelos top de Argentina, Déborah de Corral fue por más. De las pasarelas internacionales buscó en la conducción un nuevo rol y con el recordado programa televisivo “El Rayo”, supo traspasar a la simple modelo para mostrar que “estaba para más”. Mientras tanto, algo en su ADN se iba manifestando y no tardó en aparecer: la pasión por la música.

Muy canchera y con esa belleza exótica que caracteriza a Deborah de Corral

Presentando parte de su nuevo material, el cual se lanzará en breve aunque comenzando su difusión a través de presentaciones en vivo, videos, etc, previa bajo un formato digital en redes para que el público que viene siguiendo a la artista desde su disco anterior “Nunca o una eternidad”, comience a familiarizarse de a poco con el nuevo sonido.

El nuevo trabajo de Deborah de Corral continua fiel a su estilo Indie Pop. Co- producido con un venezolano amigo, y radicada en Miami, en el próximo disco creyó encontrar en esa ciudad el lugar indicado. “Si bien mi trabajo anterior era más orgánico, guitarrero y folk, este trabajo es un pop más moderno y actual, más energético, aunque sigue siendo indie tiene mayor programación y una fuerte presencia de efectos como sintetizadores propios del pop actual, pero no tan comercial”, sostiene Deborah.

De modelo a chef, ¿cómo surgió tu amor y habilidad por la cocina?

DDC: Estoy viviendo mi segunda fantasía. La primera fue subirme a un escenario como cantante y hoy, casi con 10 años de carrera lo he conseguido. La cocina forma parte de mí, ya a los 12 años amasaba ñoquis en casa como un clásico argentino e italiano y cuando  me fui a vivir sola a los 16 y de ahí a viajar por el mundo (por mi trabajo de modelo), tuve la oportunidad de conocer  distintas comidas, sabores y texturas.  Japonesa, tailandesa, nórdica, alta cocina francesa, fueron cocinas que pude conocer, cosas que en mi familia no se tenía ni idea y ¡ahí siento que se me abrió la cabeza! Empecé a practicar con amigos desarrollando mis técnicas que son pocas ortodoxas pero que me hacen llegar a mis presentados a mi manera.

“La cocina cumple un rol muy importante en mi vida, diría que un 50% es la música y el otro 50 la cocina”, afirma.

Autodidacta en la materia, esto no ha impedido a esta bella artista asombrar con su arte culinario a los más reconocidos chefs. Razón de ello es que Deborah continuamente es invitada a colaborar en restaurantes de gran categoría del país y del extranjero para compartir esa sabiduría en la cocina que ha sabido aprender a lo largo de sus experiencias por el mundo como una observadora y catadora inquieta de cuanto sabor y condimento se le ha presentado.

“Muchos amigos chefs me invitan a cocinar en dupla, ejecutando a veces mi propio menú junto a la cocina del lugar. La idea es armar giras por el interior del país conociendo restaurantes  y bodegas para atacar con lo nuestro”, comenta la cantante-chef riendo.

En este sentido, Deborah de Corral comenta: “Adapto la cocina al lugar, me gusta la cocina de estación y de mercado. Cuando llego a un lugar veo qué es lo hay, y cómo adaptarlo. Soy respetuosa del estilo tanto del restó como del chef que me invita a trabajar a su lado. Me gusta llegar a un buen híbrido, a una buena colaboración tanto de mi cocina como de su equipo. Para mí, es un aprendizaje constante. Yo nunca cocine para más de 20 personas ahora me encuentro haciendo turnos para más de cien cubiertos junto a todo un equipo”.

Su paso como co-productora, conductora y chef del programa “Algo de mí” que se emite por canal Gourmet, permitieron a Deborah  un gran abanico de nuevas experiencias y oportunidades. “Jamás  me hubiese imaginado dedicarme a la cocina, la vida ha sido muy buena conmigo”, apunta.

Las Terrazas de Palmares Open Mall, el lugar escogido para el exclusivo unplugged que realizó la cantante para el Día de la Mujer

Desde tu óptica de cocinera y buscadora de “nuevas sensaciones culinarias”, ¿cómo ves a Mendoza?

DDC: Mendoza posee una muy buena cocina. Me encantaría comenzar a tener más relación con esta provincia, tal vez trayendo esa data que poseo más exótica con más especias, más oriental con toques marroquies que vengo investigando y fusionarla con los productos autóctonos de aquí y de cada provincia argentina;  buscando algo más nuevo, mas jugado y más audaz. Los vinos mendocinos y los del norte del país, en especial los salteños, están cada vez más modernos por lo que se que “se bancan” cosas más jugadas en la cocina.

Debora, una mujer de belleza aniñada

“Eternamente joven” podría ser el primer pensamiento que se atraviesa por cualquier persona que mire a Deborah de Corral. En su rostro, aun se mantiene esa belleza exótica, con cierta picardía, que supo llevarla a ser una de las modelos más importantes del país y con una gran carrera en el exterior. ¿Su secreto de belleza?, aunque cueste entenderlo para las simples de las mortales…¡nada!

“Evidentemente si aún tengo cara de nena es porque soy una inmadura total”, comenta a carcajadas. “Todo el tiempo quiero cantar, cocinar, jugar, eso me mantiene alegre por ende joven”.

“El secreto para mi es que toda mujer dentro de las responsabilidades que cada una tenga y desde el rol de madre, profesional, ama de casa, amiga, hija, esposa, es darse tiempo para las cosas que uno disfruta, esas cosas que hacen sonreír y te permitan ‘ser nena’ de nuevo”, nos cuenta.

“Tomarte tiempo para disfrutar desde una canción hasta volver tu película favorita, esas cosas que tal vez se dejaron de lado por ser una persona responsable de la sociedad y darse un poco de aire. Ahí vas a ver cómo te cambia la cara y no gastas tanto en cremas”.

Además de un buen exfoliante natural y casero a base de azúcar y limón (un tip de belleza que nos regaló Deborah), su fórmula de belleza es: “Humectarse y estar contenta”.

Música + cocina, ¿es un maridaje especial para vos?  

DDC: ¡Totalmente!, igual me gusta tomar vino cuando escucho música. El vino me gusta que me acompañe un poco y que acompañe algo. No soy de tomar solo porque sí.

¿Qué desafíos personales y laborales tenes trazado (o no) para los próximos años?

DDC: Me encanta el lugar en el que estoy y trato de ser agradecida de este presente y crecer desde donde me encuentro hoy y ahora. Ser más realista creo que es la mejor manera de proyectarse. Es importante tener sueños pero dispararlos desde donde estas, para no perderse en fantasías mentales. Soñadora y práctica al mismo tiempo, creo que esa es la idea.

La entrevista llega a su fin. Un público ansioso la aclama en las Terrazas de Palmares por el show que brindará esta noche esta mujer que supo traspasar los límites de su belleza sumando música y cocina a su bitácora de viaje.
 

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