Cómo me gustaba escribir o dibujar en ese pizarrón verde que ocupaba una de las paredes del aula en el colegio. Cuantas horas habré pasado mirándolo con atención, y cuán testigo ha sido de mis aprendizajes. Pasar al frente y escribir lo que la maestra dictaba era una de las mejores consignas del día. Números, sumas y restas, oraciones, palabras sueltas y hasta ahorcados copaban las pizarras todos los días. Al llegar la primavera, lo llenábamos de flores para decorar el aula. Y ni hablar de los mensajes anónimos que aparecían escritos al volver del recreo. El sonido de la tiza sobre el pizarrón, el borrador y el polvo que manchaban las camisas, forman sin duda, gran parte de nuestros recuerdos.
Pero para quienes creyeron que el pizarrón y las manos con tiza eran cosas del pasado, les cuento que, como siempre, lo que hay para niños hay para adultos con alma de niño. Los pizarrones hoy cobran vida en nuestras casas cumpliendo un rol original y funcional, y los hay de todas formas y tamaños.
Quien quiera decorar su casa y transformar una pared o un objeto en un simple pizarrón, puede comprar en cualquier pinturería, pintura de pizarra. Se usa sobre superficies de yeso, madera, plástico o vidrio; lo importante es que sea lisa. Un dato: antes de usar, agitar.
Les quiero mostrar los espacios que más captaron mi atención. Súper divertidos y sencillos de aplicar en algún espacio de casa. Ojalá les sirvan de disparador y se animen a transformar cualquier rincón.
Empecemos por una idea innovadora: pintar todos los muebles de la cocina y escribir en cada puerta lo que hay dentro. Ideal para olvidadizos. También, queda lindo pintar una sola pared. Allí podemos escribir la lista de las compras del súper o el menú de la semana.

En nuestros dormitorios, podemos escribir nuestra frase favorita o dibujar lo que queramos en nuestras cabeceras. Miren qué interesante queda el respaldo de esta cama… lo bueno es que, cuando te cansás, es solo cuestión de borrar y volver a dibujar. Rápido y fácil.

A muchos niños les encanta pintar a toda hora y en todos lados, y qué mejor que las paredes. Con los pizarrones en sus dormitorios, podés cumplir varios objetivos: darles el gusto, decorar su dormitorio y salvar sus paredes. Observen los cajones pintados en pizarrón…. ¿les gustan?

En nuestro lugar de trabajo los pizarrones quedan fabulosos y son de gran utilidad. Nos permiten anotar actividades que debemos realizar, entre otras cosas. Miren cómo queda el pizarrón enmarcado como un cuadro, me encantó. Por otro lado, la pared pintada en diferentes tonos de pizarra armando un calendario queda muy original. ¿Cuál les gusta más?

Por último, les quería mostrar algunos objetos que me sorprendieron y que se me ocurre que podríamos hacer fácilmente nosotras mismas…

Mi amiga Delfina hace tiempo que pinta las macetas y escribe en ellas cada especie por su nombre. Quedan muy simpáticos para nuestros balcones o para tener a mano en la ventana de la cocina a la hora de cocinar…

Yo me animé a empezar por unos simples frascos para la cocina…

Como han visto, decorar con pizarras supone personalizar un espacio con lo que se nos ocurra: palabras, números y dibujos. Implica tener un espacio para crear siempre listo. Es cuestión de dejar volar nuestra imaginación! Ahora contanos: ¿qué pared u objeto pintarías para tu casa?
