Cada 23 de mayo se recuerda el Día Mundial del Melanoma como una forma de concientizar sobre los cuidados de la piel. Pero, ¿sabemos qué es un melanoma? 

El melanoma es el tumor maligno más mortal de los cánceres de piel y causa más del 60% de las muertes por este tipo de tumores. Según las estimaciones de la Organización Mundial de la Salud ( OMS ), se diagnostican 200.000 nuevos casos anuales en el mundo.

Melanoma

La Academia Americana de Dermatología (AAD, por sus siglas en inglés) señala que el melanoma se caracteriza por el crecimiento incontrolado de las células productoras de pigmento. Puede aparecer en la piel de repente y sin previo aviso, pero también se puede desarrollar en un lunar existente.

Es por ello que el diagnóstico precoz y el tratamiento temprano del melanoma son fundamentales ya que si el cáncer de piel se detecta en sus fases iniciales, la tasa de curación es de aproximadamente un 90%. Por ello, es tan importante no bajar la guardia y ser conscientes de los problemas que conlleva, por ejemplo, la sobre exposición solar, sobre todo en épocas estivales.

Aunque entre las variantes de cáncer de piel el melanoma sólo representa el 5%, es el causal del 90% de las muertes por esta enfermedad. En la Argentina, según el Ministerio de Salud de la Nación, por medio del Registro Argentino de Melanoma Cutáneo, la tasa de ocurrencia de esta enfermedad se incrementa a razón de un 3% anual.

Teniendo en cuenta estos números, la prevención y el autoexamen resultan claves para tratar a tiempo el cáncer de piel que es uno de los más comunes.

A continuación, te acercamos una guía de 8 pasos publicada por la Skin Cancer Foundation, para una autorevisión. Para  llevarlo a cabo se necesita: una luz brillante, un espejo de cuerpo entero, un espejo de mano, 2 sillas o banquetas, un secador de pelo, mapa corporal o un papel y un lápiz para marcar los lunares, pecas, manchas o llagas que se detecten.

1 – Examine su cara, especialmente la nariz, labios, boca y orejas, de ambos lados. Utilice uno o dos espejos para conseguir una visión más clara.

2 – Inspeccione a fondo el cuero cabelludo, utilizando un secador de pelo y espejo para exponer cada sección. Si puede, pida ayuda.

3 – Revise cuidadosamente las manos: palma de la mano y el reverso, entre los dedos y en las uñas. Continúe hasta las muñecas para examinar tanto la parte delantera y trasera de sus antebrazos.

4 – Parado frente a un espejo de cuerpo completo, comenzar por los codos y mirar todos los lados de sus brazos. No se olvide de las axilas.

5 – Centrarse en el cuello, el pecho, y el torso. Las mujeres deben levantar los senos para ver la parte inferior.

6 – Con la espalda al espejo de cuerpo entero, utilice el espejo de mano para inspeccionar la parte posterior de su cuello, hombros, parte superior de la espalda, y cualquier parte de atrás de sus brazos que no pude ver en el paso 4.

7 – Aún utilizando los dos espejos, explore la parte inferior de la espalda, las nalgas, la espalda y ambas piernas.

8 – Siéntese: suba cada pierna a la otra silla o banqueta. Usar el espejo de mano para examinar los genitales. Revisar el frente y los lados de las dos piernas, del muslo a la tibia, tobillos, parte superior de los pies, entre los dedos de los pies y bajo las uñas de los pies. Examinar las plantas de los pies y los talones.

¡Es mejor prevenir que curar!

Si sabemos cómo prevenir, puede que no tengamos que lamentarnos o curar. Si bien en esta época en algunos lugares del mundo, tal como sucede en Argentina, la exposición a los rayos solares disminuye por la estación del año en la cual nos encontramos, esto no significa que los cuidados antes los rayos solares deba disminuir.

Asimismo, muchos aprovechan estos meses de menor temperatura para “tomar esas vacaciones tardías” y buscar destinos caribeños en donde el sol está a pleno o comenzar con los deportes de nieve, y disfrutar de los centros de esquí. Sea en un destino de playa o de montaña, siempre es importante recordar que la exposición al sol es el factor de riesgo más prevenible de todos los cánceres de la piel, incluyendo el melanoma.

Si vas a la nieve, recordá siempre el protegerte del sol de montaña.

Tomá en cuenta algunos tips provistos por la AAD, enfocados en la prevención:

•    Aplicar generosamente un protector solar de amplio espectro resistente al agua, con un factor de protección (FPS) de por lo menos 30, en toda la piel expuesta. Además, es necesario volver a aplicarlo cada dos horas aproximadamente, incluso en los días nublados y después de nadar o sudar.

•    Utilizar ropa protectora, como camisas de manga larga, pantalones, sombrero de ala ancha y gafas de sol, siempre que sea posible.

•    Situarse a la sombra cuando sea apropiado, recordando que los rayos del sol son más fuertes desde las 10 am hasta las 2 pm. Si tu sombra es más pequeña que tu estatura, debes buscar un espacio con más sombra.

    Tener mucho cuidado cerca del agua, la nieve y la arena, ya que reflejan los rayos dañinos del sol que puede aumentar la probabilidad de quemaduras.
 
•    Evitar las camas solares. La luz ultravioleta de los aparatos para broncearse puede causar cáncer de piel y arrugas. Si quieres lucir como si hubieras estado en el sol, considera el uso de un producto autobronceador, e igualmente debes aplicarte protector solar.

Asimismo, Health Finder, portal del Departamento de Salud y Servicios Humanos del Gobierno de los Estados Unidos, aconseja adoptar en familia buenos hábitos, como usar bloqueador solar y limitar el tiempo que pasan al sol. Además, indica que es necesario motivar a las escuelas para que les enseñen a los niños acerca de los daños de la radiación UV y por qué es importante que se protejan de los rayos solares.